miércoles, 20 de octubre de 2010

Invento de amanecer / por Adrián Campillay

 fotografía: adrián campillay

el invento de un amanecer
es una puerta abierta
todo tiene lugar
en el olvido de una pregunta
mientras la ciudad se avecina al estruendoso
dudoso silencio o ruido
hora de una esquina
a donde tarde llegan
los enamorados de la noche
el café es un abuso de conciencia
el poema un mal necesario
como la fe
como los cigarros
antiguas jaulas
son hogares elegidos
mientras los tornillos
dan la última vuelta
al obligado silencio
los inventores de estas calles
viven en una encrucijada
horario de voces
a veces los atormenta
como perros en concierto de luna
pero en ese insomnio ladrado
la poesía los acompaña
para que el amanecer
sea también una historia de amor.

...

4 comentarios:

  1. Sí a todo
    como al café
    inexorable y necesario.

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  2. Che porque arte malo, cual es el arte bueno?? yo no diria nunca que mi arte es bueno ni malo, es un concepto un poco absurdo.. bueno... muy buena la foto clasico de villa krawse, no me digas que le puso rueditas al carro ¿¿??
    ja un abrazo espero te todo bien por ahi...

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  3. Tenés razón Negrao! tampoco yo podría decir que mi arte sea bueno o malo. El eslogan no pretendía más que agregar una cuota de vieja e innecesaria ironía periodística, heredada desde los tiempos de Arte Sudaka, en los que el ojo del sur impreso, escrito con una olivetti prestada, intentaba contraponerse a una cierta y dudosa calidad (o calidez) todavía reinante.
    En la foto aparece en mismísimo flaco Costela y como sabemos: ese carro nunca tuvo ruedas, sino que se desliza a dos centímetros del pavimento.
    Un gran abrazo para vos!

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  4. todo bien,vale la aclaracion,y hasta podria haber una discucion al respecto o mejor dicho un debate bueno... costela debe extrañar el cielo, donde no hacen falta ruedas... un abrazo

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