martes, 14 de febrero de 2012

GUÍA PARA EXTRANJEROS adrián campillay


(guía para extranjeros)
una vieja historia
del futuro


- CAPITULO UNO -
El transeúnte no está obligado a caminar por las alfombras. Las bebidas alcohólicas, se retendrán en cada entrada, debiéndose pagar un impuesto de conservación. Las luces verdes, en los pasillos, indican la Zona Exclusiva de la Raza. Por ella podrán circular aquellos que tengan credencial o acrediten el inconfundible signo #(# en el ombligo. Las cabinas oscuras, cuyos números de serie vallan del 573 al 4.320, están habilitadas para el uso de drogas autorizadas. Los bloqueadores de estado, se usan a conciencia de la contaminación radioactiva y mediante el pago de un impuesto, cuya recaudación es destinada al mantenimiento de los distintos puestos sanitarios de intoxicación, de uso absolutamente gratuito.

El último trago de coñac acarició la garganta de Syd. Eran las seis de la tarde cuando el autoparlante calló y la música volvió a salir por los auriculares de su aparato. La luna es como el fondo de una botella vacía. El transeúnte no está obligado a caminar por las alfombras. Es una verdadera suerte.

El autoparlante emitió el sonido de una gaviota que muere. La voz de Luca se desvaneció en la oreja de Syd. Y como quien muerde una manzana hacia atrás, en un abismo, para girar sobre un eje y caer eternamente a un vacío sin número, buscó el sorbo en la botella en la que ni el vapor del coñac existía.

Caminó lentamente, como si el tiempo fuera una mera prolongación del sentido o el ritmo de su corazón; como si la ciudad fuera un pulso y él la sangre se dejó llevar por calles desconocidas e iguales, e iguales a todas las calles del mundo.

Agradecemos su colaboración, lo hacemos por Usted ¡NO CONTAMINE!. A Syd le gustaría ver el cuerpo de la botella triturándose, corriendo por las entrañas de una máquina que no distingue entre el alcohol y el agua; oír las mandíbulas de un ser que pasa tragándose las sobras del mundo ¡OÍR!! Encontrar una respuesta detrás de las palabras, que no sea: lo hacemos por Usted, no contamine, coloque veinte centavos en la ranura. Pero las respuestas son decorativos accesorios de la existencia, una trama de morbosos detalles que se mezclan sin explicar; como el envase de un antiguo coñac, que al ser arrojado a un triturador de residuos, se encuentra con las sobras podridas de la especie.

Lo hacemos por Usted. Usted no debe escuchar este ruido; después de todo, no vale la pena preocuparse por un simple triturador de residuos y una botella vacía, sobre todo: vacía.


Usted ha ingresado a la "Ciudad 3", el verde y el rojo no están permitidos.

La mano de Aideé, la boca de Aideé, acarician la entrepierna de Syd. Los muslos se contraen, los suspiros golpean el pecho. El cuerpo de Aideé sobre el cuerpo de Syd. El cuerpo de Syd sobre el cuerpo de Aideé. La lengua de Aideé en la boca de Syd. La lengua de Syd. Apenas un recuerdo vago, hermoso. Los hombres no lloran pero Syd no es un hombre, ni siquiera un Miembro de la Raza.

Los signos ALFA, en los pasillos, indican la Zona Exclusiva de la Raza. Los homosexuales declarados, salvo que pertenezcan a La Raza, deberán presentar las correspondientes certificaciones sanitarias, sin las cuales no podrán ingresar a lo lugares públicos que les correspondiese según su rango; todo esto sin perjuicio de que su permanencia podrá ser sólo de tránsito y no superará las quince horas.

Está permitido el uso de cualquier bebida alcohólica reconocida, siempre y cuando esta se desarrolle en las cabinas de ingestión, no pudiéndose exhibir los envases bajo ninguna circunstancia, gracias...

El dorso de la camisa secó las lágrimas de Syd. Miró en su brazo una vez más, el taTUaJE. A Syd le gustaría comprar otra botella de coñac.


- CAPITULO DOS -
Usted ha solicitado la adquisición de un artículo inexistente. Usted ha solicitado la adquisición de un artículo inexistente. Vuelva a marcar. Vuelva a marcar. Usted ha solicitado la adquisición de un artículo inexistente. Vuelva a marcar... Usted ha...

Las flores están distribuidas en forma triangular alrededor del cadáver. Usted a ingresado a la "Ciudad 3", el verde y el rojo no están permitidos. La luz es tenue y el calor se cuela a través de los poros de la piel hasta el alma de los presentes. Los esclavos negros, cuyos números de reconocimiento no estén actualizados, no podrán ingresar. Un calor que huele a perfume y lilas de plástico de mala calidad, penetra en la nariz empolvada de Syd, quien observa a su padre muerto en la sala malherida de parientes lejanos. Usted a corregido con exactitud, marque *5* y coloque veinte centavos en la ranura. Gracias. Afuera hay dos policías de color azul; sobre el sillón amarillo, la madre de Syd llora desconsolada y húmeda en su vestido negro como el día. Transeúntes de color, favor de pagar el impuesto de aceptación.

La boca de Syd saborea el coñac de veinte centavos. El recuerdo de su padre se escurre por la garganta incendiada en la cabina. A Syd le gustaría beber fuera de la cabina y sentirse como pájaro. Como pájaro y como huella en el aire de un río de cristal. Pero el cristal es tan sólo un material transparente, que colocado alrededor de la muñeca de un individuo, y sostenido en un extremo por un conductor metálico que transporta electricidad y radiación, constituye un Bloqueador de Estado: aparato que puede traerte de cualquier viaje cercano a la muerte.

Los videojuegos están llenos de niños negros acompañados de sus amos. Usted está bajo el efecto del sonido DUMPº, evite el uso de anfetaminas durante este proceso de tranquilización. Son las ocho, treinta, y cero.

El tema de Luca acaricia los poros de Syd. Se ha producido en el una paz irreconocible, una paz DUMPº o "ficticia", que recorre sus enfermas venas cerebrales.

El neón amarillo, que rodea las manzanas (3) y (9), indica los límites restringidos de la Zona Militar de este Estado. Se recuerda a los señores transeúntes que bajo ninguna circunstancia se permite el ingreso de personas no autorizadas. Tampoco se permite dirigir la mirada o recordar lo que casualmente se pueda oír o ver en esta zona. A Syd le gustaría beber fuera de la cabina y sentirse como pájaro. La lengua de Aideé escarba entre los dedos de Syd, una aurora olvidada, un recuerdo más. Aquellos Miembros de la Raza que por razones de fuerza mayor, hayan sido autorizados para ingresar, no podrán hacerlo en compañía de sus esclavos o mascotas semihumanas de paseo o exposición. Usted está bajo el efecto del sonido DUMPº, evite el consumo de anfetaminas durante este proceso de tranquilización.


- CAPITULO SIETE -
Pero los deseos son bellísimas trampas que recorren la piel de los imbéciles. Usted ha abandonado la "Ciudad 3". Las ratas de los sueños de cualquier Syd.

Cinco, cuatro, tres, dos, uno, ...cero.

La cara de Syd ha cambiado repentinamente con la velocidad del ascensor. El alcohol le ha subido a la garganta, y una expresión de vértigo ha provocado la pregunta: ¿se siente usted bien?. Usted está a bordo de un Ascensor Siemmens X-A 235, cuya velocidad normal de transporte es de 287 km/hora. Estoy bien, gracias. 

Se ruega a los señores pasajeros exhibir los objetos metálicos ante la cámara. El detector de metales indica la existencia de tres objetos pequeños. Un individuo de color negro, saca un enorme medallón de plata, el cual desenvuelve (lentamente) de un pañuelo rosa. Usted está viajando con destino al "Subsuelo 23", el tiempo aproximado de viaje es 23 minutos, 30 segundos. El calabozo está sucio y frío en la Zona Militar de le "Ciudad 9". En la celda son todos homosexuales y prostitutas no autorizadas. Los ojos de Aideé están llenos de lágrimas. Los ojos de Syd están llenos de lágrimas ¿se siente usted bien?. Se ruega al señor pasajero exhibir el objeto faltante ante la cámara. El dorso de la camisa seca las lágrimas de Syd. No se preocupe, estoy bien. La pipa de Syd tiene un pequeño alambre enroscado en la caña. Todos los objetos metálicos están autorizados para ingresar.

El puño de Aideé golpea la pared de la celda mientras grita. Luego, todas ríen y fuman sin conversar. Usted ha ingresado al "Subsuelo 23", se recuerda a los señores viajantes que su permanencia no podrá superar las 72 horas. No se permite el consumo de drogas cuyo uso implique cualquier tipo de combustión, u otro proceso de contaminación del aire. Está absolutamente permitido el ingreso de alimentos provenientes de otras ciudades, por cuanto los transeúntes de tránsito temporalmente limitado, no podrán adquirirlos en ningún caso.


- CAPITULO 5 -
Se recuerda a los señores transeúntes que el porte y consumo de cocaína es absolutamente exclusivo de La Raza. En el papel hay por lo menos diez gramos blancos y puros. Después de Syd, está Aideé, que aspira con los ojos cerrados, repentinamente rojos. Las barandas azules, al costado de las calles, indican la Zona Exclusiva de la Raza. Se les desea, a los señores de La Raza, una feliz estadía y un feliz tránsito, al tiempo que se les informa sobre la siguiente prohibición: los esclavos o mascotas semihumanas de paseo o exposición, no podrán ingresar a los lugares públicos cuyas puertas presenten una banda roja, o azul...


(san juan 1989)

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