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miércoles, 29 de febrero de 2012

HECTOR URRUSPURU pequeña selección

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(Autorretrato) 

el no dueño de sí mismo
deambula pobre
desnudo
y no hay luna

en las calles del barrio cubista
el que nunca fue dado a nacer llora
por las heridas que no se ha infringido aún
(ah vientres de samurais amados!)
el alma se le torna alcohol de arroz

y ninguna lectura profana lo rescata
y ningún tren sagrado lo lleva a alguna parte
ya no viaja ya no ríe
ya no prende la lámpara marrón

deja (ya su mente en blanco)
que la humana miseria existente
lo doblegue lo curve
lo separe de su signo en el zodíaco

la náusea y su débil pie izquierdo
lo obligan a dormir en un hueco ocre
sobre finales del siglo

está
ahora a la hora dos
húmedo y con fiebre
en la tierra de las pesadillas
allí donde todo es color beige

grita
dormido
las noticias más amarillas
alarido mal vocalizado tiene
vuela espantada un ave nocturna

secuestrado permanece
por los shamanes de la noche
y nunca hay quien lo despierte

piadosamente lo despierte
(la voz de la madre perdida...)
nadie que lo libere le diga:
“hijo... ya está bien ya pasó...”

con los ojos rojos en un sol rojo
mucho más cansado se levanta
siempre!
siempre ha sido peor dormir!

un paño frío se merece su frente

...no lo acunó la luna llena
al vagabundo de las letras
la muerte...
se lo estuvo cojiendo toda la noche.


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la mujer que camina por el prado y va
comiendo lo salvaje que encuentra, y levita

el hombre desnudo que atraviesa la ciudad
y toca, por cábala, todas las vidrieras

el caballo gris de un sueño de príncipes
que lleva una cicatriz de jabalí, en su vientre

... con estas tres imágenes te toco timbre
y vos, las acomodás celestes, sobre la mesa

y les das un órden, y armás, el rompecabezas
de un Mayo mágico, un Mayo indecente

y ahora, se lee en el collage que el poema
no es mío, ni fué nuestro, es... la lluvia final

que lo está diciendo, con tus manos sobre
mis piernas, y con mis ojos, sobre tus lentes.
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...en mi agenda
llevo poemas de Pasolini
que he bajado de Internet
y hojas en blanco / muchas
pienso en mi soledad como una hojarasca

en mi agenda este año
no he escrito tu nombre
y ya comenzé a olvidar tu teléfono
la forma núbil de tu risa

si mi agenda fuera un aeroplano (sueño)
si la viera irse
oscura / ave de muertes /
si no fuera la sombra que es

... “Pasolini murió asesinado”
dice el prólogo en una parte
voy detrás de mi agenda
por la Avda. Corrientes

ahora bebo un café...
factor rh / alergias /
medicamentos contraindicados /
en caso de emergencia comunicar a:...

... sin azucar,
la luz de neón asesta
una puñalada teatral a los solitarios /
miércoles / wednesday / quarta ...

cada vez que se abre la puerta
tu fantasma
vuelve a caminar entre las mesas

“... mozo, un anís...”

anoto en mi agenda:
“pongo una ficha en la rockola,
Vos, bailabas muy bien” /
un largo aullido humedece
la palma de mis manos

dibujo soles eclipsados
los mismos árboles sin hojas sin raíz
escribo y tacho tu nombre diez veces /
diez veces

husos horarios mundiales /
Islamabad GMT + 5 h. 30 m.
unidades de medición /
“tengo el alma sin feriados” anoto

y ya he leído “Cenizas de Gramsci”
sus 6 cantos / 6 veces
y ahora me voy /
la agenda es un péndulo en la mano

un reloj sin fin.



El corazón que conociste
I
El corazón que conociste
estaba hecho de arpillera beige.
Olía a menta. A romero recién cortado
y lo habitaban, aves migratorias
de onix

como retazos, de barrios de un oeste fabril;
silbatos de trenes eléctricos a lo lejos
te lo recordaban... a lo lejos...

cuando te enamorabas y te gustaba,
(morocha de lecturas como liturgias)
poner, tu oído derecho sobre él...

...Jugar, a imaginártelo cruzando
arroyos de miel de arrope en Tilcara,
entrando,
lento y azul de tan púrpura
en una catedral de cuento alemán
entrando,
de tu mano de aguanieve, lento,
lento en su ritmo cadente,
constante, ralentado y vitreaux.

Beber, vino cerca de él. Seguir así:
"amándolo", despacio, en rojo y en rubí
y nombrarlo, en un beso
de pendiente olvidado,
comertelo todo, todo.
Amor tribal.

II
Pero...
el corazón que conociste
que cayó como asustado
por un rayo gris,
ave en un puño...
que se echó para atrás;
alas replegadas en niebla de días
que se escondió
en el almanaque de tus miedos.

Que no permitió que vieras
bebieras,
sus lágrimas de frío.
Sus campos con cruces.
Sus árboles de alambre y sin hojas
en atardeceres de acero,
en Saenz Peña.

Y que se puso de pronto
blanco y negro.
Negro, como tu pelo.
Blanco, como tu desnudez...
Oh! Aro de fuego! Olvidado.
Al atardecer...

Y que no quiso entonces
que lo escuches: nunca más...

Nunca más, su pequeñito tam tam tribal.
Eólico. Puro como un caliz.
Corazón en madera de grenadilla roja.
Su latir fantasma.

Y ese corazón,
hecho de pobrezas y de arrobamientos
ante el estío todo - siempre -
de los sentidos heridos,
se dió
en silencio y en sombras, al olvido...

Al exilio de las cosas.
Destierro de lágrimas de azucar negra.
Amarga.

Ensueño simple hecho de adioses,
en andenes de trenes eléctricos.
De aguas de arrope de miel,
invisibles...
De Tilcaras y de catedrales...

Y ya no está contigo (ese corazón)
morochita de lecturas intensas.
Que ni entre líneas lo lees, ni lo leerás.
¿Ves?
No está.

Ni en este escrito de arpilleras.
Ni de santos griales de grenadilla.
Ni de aves migratorias en piedra negra.

Ni aquí.
En su línea curva. Cursiva.
Final.


El Hombre Mediático
(escrito a fines de los 90...)
Quisiera que tu poema me llegara desde lejos,
desde los campos.
Voceado por la gente.
En charlas de camioneros al costado de la ruta.

No quisiera jamás verte editado.
Ni que se molestaran por tus escritos en las radios.

Que tu poema tuviera el olor del lugar
donde fuera comentado.
Y que se leyera entre líneas que creciste
a base de aguas sanas, y de hogazas de pan,
(como hogazas de Dalí), levadas
entre trinos de pájaros.

Pero que ni se piense que tu poesía
fuera por ello banal, simple, cotidiana.
Que quedara en claro
cuan convocante de los humildes del nuevo orden
restableciente de los enfermos terminales
inspiradora de los suicidas
fuera.

Y la manera de arengar, disponer, reagrupar.
De fuegos de revolución y con esencias necesarias,
y repentina, como el beso liberador de la tormenta
en espacios abiertos.
Con el poder para derrocar a los corruptos
y al hombre mediático y sin juicios previos
sus fusilamientos.

No.

Que no se masturbara tu poesía.
No hiciera zapping.
No comprara histérica los nuevos mouse.
Nuevas release del software,
como nuevos liftings en Brasil.
Información. Más información!
Información como drogas duras.
Duro hardware duras retinas enfermas.
Piel blanca pegada a la pantalla.
Sonrisas de brillo irreal,
como muerte auto-asistida en la madrugada.

Titulares gritados.
Información. ¡Más información!
Como sexo pagado. Como coima.
Como fraude, estafa, mentiras. ¡Imágenes! 

¡Imágenes!

Veloz hombre mediático...
Corazón de Movicóm.

Un poema tangible.
En el viento.
Que toda mi alma cansada
y lo que resta de mis dedos con sabor a dólar
esperan.

Un poema no editado.
Que llega entre murmullos.

Como lluvia que se vuelve río.
Desde lejos.
Desde los campos...

...



lunes, 8 de octubre de 2007

HECTOR URRUSPURU / Bs. As.

Un anciano encerrado entre 4 paredes
Un anciano encerrado entre 4 paredes ha corporizado a un joven
apuesto, le ha colocado de pié, en la acera contigua.
Ha dado cuerda al reloj de su alma y ya está el joven en
consecuencia, echado a andar por el barrio nuevo.
25 pasos y ya ha preñado a una joven de mirada celeste en la
esquina subsiguiente. Esa mujer que ha dado a luz un chirlo en
las nalgas del mundo. Mundo de grito mudo. Ahí nomás, al
toque.
Ahora el anciano ha puesto fuera de control al joven, le ha
impuesto velocidad.
Loco-se-barra-espaciadora-lo-estrella contra la vidriera de un
bar y habla así herido, sobre Dios y su libro de leyes a los
parroquianos, entre trizas de vidrio, su voz: el goteo cruel
de un suero, brazo extendido, mirá como quedé...
Y roba, el dinero de la caja este joven.
Y huye.Y toma como rehén al pasaje de un colectivo, carrocería
y corazón obrero, cuantas ruedas caminos, miradas, miradas por
la ventanilla ensimismada.
Y finalmente el joven es muerto frente a la Casa Rosada, en
una manifestación espontánea, llena de palomas negras,
reclamos válidos, ese su hijo el sin voz, que sobre el final
de esta historia ya no tenía ni para comer...

Colofón:
El anciano encerrado entre las 4 paredes
es llevado a su cama, lo
acuestan. Cambian su pañal para adulto con
gel, lo visten de celeste
para el sueño.
Y alguien, la de siempre, la lejana, la
más mía como diría un tango,
apaga la luz del cuarto, por él.

jueves, 29 de junio de 2006

Héctor Hurruspuru (poeta de Bs. As.)


Releyendo a Lucio el eremita

I
releyendo a Lucio el eremita
semana adentro del carapacho de la tortuga o caracol, sobre el que llueve,
y no no es lluvia es la avispa semejándola con sus patas de polen
amarilla negra la enfermedad la muerte y que lo atraviesa columna dórica
arrecife blanco herido esta barca se hunde, oh interesado! Lucio!
oh naufragado! Lucio!
hacia el cielo azul raso de su Templo, cuarto
releyendo a Lucio el eremita
que sueña bayas de enebro suda y frío su cuerpo
a un paso del coma etílico soledad basta! soledad basta...
la arcada de silencio y gesto extremo
el rostro que deriva a milímetros del piso, Dios si Lucio sale de esta...

releyendo a Lucio el eremita, el no amado el "solo"
en su cuarto carapacho semana adentro, no abras la ventana resiste
no saltes a la calle Desaguadero resiste!
desnudo y un espejo se ve la piel transparente la falta de fe
y ya casi no hay ojos en toda la habitación que mira a la criatura única

releyendo a Lucio el eremita: "poeta no edito"
el grito guardado en el arcón
escritos que se perderán en la mudanza en el cuando después

II
2.1 - y que el que venga ría
2.2 - abra las ventanas
2.3 - que la luz entre
2.4 - decapite el thánatos.


III
Por toda referencia: aquí vivió Lucio, el eremita
tomó sopa de papas, atendió espaciado el teléfono
leyó a Joyce a Carriego
circunstancialmente un amigo un café, una mujer paga
una tormenta estival que miró por las hendijas de la ventana
la máquina de escribir, los estantes con libros
infaltable la carta de amory la rosa seca.
.....
Punta Corral . . . . . . . . . . . . . . a Maru Herrera

... una lágrima rueda la mejilla del cerro
(¿o pensabas que las montañas no lloraban?)
se lloran penitentes cardones, apachetas, cabras...
¿Cuanto dura una lágrima bajo el sol del Norte?
La bandera de la escuela dialoga con las pircadas.
Grito manso de mate cocido, pacha-tierra como brasa
... y como una caricia con murmullos de estrella,
un arroyuelo refresca la comisura de la quebrada
boca silenciosa-beso de kms, larga larga luna de agua.
"no me hagas un puente, sobre esta,
la espalda de argento, de mi álgido cuerpo"
discute el arroyuelo con obreros de Vialidad
"que me crucen como antaño, al paso prudente
de las notas de un moxeño..."...y coplea:
"Ay vidita! cruza, cruza hasta mí en Navidad"
¡Ay vidita! ...si vamos a procesionar,
si vamos a ser muchos ladera arriba, lágrima morenita
si vamos a sikurear, virgen que nos das y que nos quitas...
A hombro y desde el valle sube nuestro esfuerzo
cruzando el arroyo sin puentes en senderos ni cielos
arroyo color de estrellas, siete vueltas, siete sueños
La escuelita no dicta clases su campana no tañe
se han ido todos taika-tierra con su fé, y sus penas,
al abra del mundo y de las llamas que vigila Coquena
Punta Corral se llena de pisadas y de rezos
¡A hacer noche en lo más alto, Padre Nuestro!
y que pueda, tocar 3 veces las 3 Marías, con mis dedos.
Y las fogatas, como si quisieran incendiar al cerro,
y el arroyuelo, que duerme su escarchado silencio
y el Ira y el Arca de mi sikus, que contiene el aliento...
¡Y Ay Vidita! ¡Sígueme, sígueme!
¡Tanta-sarañani! ¡Sube hasta el cerro!
Que la impronta de la morenada luna
deja en tus ojitos, reflejos de nácar...
sonido de cielo.


El títere

el títere tiene sus hilos cayendo hacia arriba
se pierden en lo alto en lo oscuro

ha consumido todas las anfetaminas
que la luna pastilla blanca
dejó en su bolsillito de arpillera

decolorada su mirada madera de teca
así no lo dejan entrar en Puerto Madero
y una muchedumbre American Express
va tras de él
lo señala lo aleja lo oculta
con suma vergüenza social

desesperado el títere
para huir
se toma asimismo de los hilos fláccidos
se maneja mal camina grotesco
y llora lágrimas astilladas en la avenida Corrientes

su señor Sajón todopoderoso dios dólar
hace tiempo lo declaró prescindible por obsoleto
cortó sus cinco hilos

abandonado el títere
golpea puertas de teatros
su drama de hambre a nadie interesa
es verano fashion en las carteleras
el títere no tiene plata para lentes negros

en las esquinas actúa se las rebusca
(ya tan mal entrazado está el pobre)
ah perdedor!
... su gorra de pedir está vacía para siempre

al fin
derrotado
se ofrece como leña barata
se inmola
se lo usa en un asado de country
donde una botella de tinto cuesta cincuenta pesos
y el arte artesanal nunca valió nada

lo último del títere
es una brasa sobre la que gotea grasa.


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