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lunes, 26 de marzo de 2007

Cuento para tahúres




El equipo de EL MOMO POESIA en homenaje a los detenidos, desaparecidos y asesinados durante la última dictadura militar en Argentina. A 31 años del golpe de estado de 1976.

Cuento para tahúres
Por Rodolfo Walsh

Salió no más el 10 un 4 y un 6 cuando ya nadie lo creía. A mí qué me importaba, hacía rato que me habían dejado seco. Pero hubo un murmullo feo entre los jugadores acodados a la mesa del billar y los mirones que formaban rueda. Renato Flores palideció y se pasó el pañuelo a cuadros por la frente húmeda. Después juntó con pesado movimiento los billetes de la apuesta, los alisó uno a uno y, doblándolos en cuatro, a lo largo, los fue metiendo entre los dedos de la mano izquierda, donde quedaron como otra mano rugosa y sucia entrelazada perpendicularmente a la suya. Con estudiada lentitud puso los dados en el cubilete y empezó a sacudirlos. Un doble pliegue vertical le partía el entrecejo oscuro. Parecía barajar un problema que se le hacía cada vez más difícil. Por fin se encogió de hombros.
Lo que quieran...dijo.
Ya nadie se acordaba del tachito de la coima. Jiménez, el del negocio, presenciaba desde lejos sin animarse a recordarlo. Jesús Pereyra se levantó y echó sobre la mesa, sin contarlo, un montón de plata.
La suerte es la suerte dijo con una lucecita asesina en la mirada. Habrá que irse a dormir.
Yo soy hombre tranquilo; en cuanto oí aquello, gané el rincón más cercano a la puerta. Pero Flores bajó la vista y se hizo el desentendido.
Hay que saber perder dijo Zúñiga sentenciosamente, poniendo un billetito de cinco en la mesa. Y añadió con retintín: Total, venimos a divertirnos.
- ¡Siete pases seguidos! -comentó, admirado, uno de los de afuera.
Flores lo midió de arriba abajo.
¡Vos, siempre rezando! dijo con desprecio.
Después he tratado de recordar el lugar que ocupaba cada uno antes de que empezara el alboroto. Flores estaba lejos de la puerta, contra la pared del fondo. A la izquierda, por donde venía la ronda, tenía a Zúñiga. Al frente, separado de él por el ancho de la mesa del billar, estaba Pereyra. Cuando Pereyra se levantó dos o tres más hicieron lo mismo. Yo me figuré que sería por el interés del juego, pero después vi que Pereyra tenía la vista clavada en las manos de Flores. Los demás miraban el paño verde donde iban a caer los dados, pero él sólo miraba las manos de Flores.
El montoncito de las apuestas fue creciendo: había billetes de todos tamaños y hasta algunas monedas que puso uno de los de afuera. Flores parecía vacilar. Por fin largó los dados. Pereyra no los miraba. Tenía siempre los ojos en las manos de Flores.
-El cuatro -cantó alguno.
En aquel momento, no sé por qué, recordé los pases que había echado Flores: el 4, el 8, el 10, el 9, el 8, el 6, el 10... Y ahora buscaba otra vez el 4.
El sótano estaba lleno del humo de los cigarrillos. Flores le pidió a Jiménez que le trajera un café, y el otro se marchó rezongando. Zúñiga sonreía maliciosamente mirando la cara de rabia de Pereyra. Pegado a la pared, un borracho despertaba de tanto en tanto y decía con voz pastosa:
¡Voy diez a la contra! Después se volvía a quedar dormido.
Los dados sonaban en el cubilete y rodaban sobre la mesa. Ocho pares de ojos rodaban tras ellos. Por fin alguien exclamó:
¡El cuatro! En aquel momento agaché la cabeza para encender un cigarrillo. Encima de la mesa había una lamparita eléctrica, con una pantalla verde. Yo no vi el brazo que la hizo añicos. El sótano quedó a oscuras. Después se oyó el balazo.
Yo me hice chiquito en mi rincón y pensé para mis adentros: "Pobre Flores, era demasiada suerte". Sentí que algo venía rodando y me tocaba en la mano. Era un dado. Tanteando en la oscuridad, encontré el compañero.
En medio del desbande, alguien se acordó de los tubos fluorescentes del techo. Pero cuando los encendieron, no era Flores el muerto. Renato Flores seguía parado con el cubilete en la mano, en la misma posición de antes. A su izquierda, doblado en su silla, Ismael Zúñiga tenía un balazo en el pecho.
"Le erraron a Flores", pensé en el primer momento, "y le pegaron al otro. No hay nada que hacerle, esta noche está de suerte."
Entre varios alzaron a Zúñiga y lo tendieron sobre tres sillas puestas en hilera. Jiménez (que había bajado con el café) no quiso que lo pusieran sobre la mesa de billar para que no le mancharan el paño. De todas maneras ya no había nada que hacer.
Me acerqué a la mesa y vi que los dados marcaban el 7. Entre ellos había un revólver 48.
Como quien no quiere la cosa, agarré para el lado de la puerta y subí despacio la escalera. Cuando salí a la calle había muchos curiosos y un milico que doblaba corriendo la esquina.

Aquella misma noche me acordé de los dados, que llevaba en el bolsillo ¡lo que es ser distraído!, y me puse a jugar solo, por puro gusto. Estuve media hora sin sacar un 7. Los miré bien y vi que faltaban unos números y sobraban otros. Uno de los "chivos" tenia el 8, el 4 y el 5 repetidos en caras contrarias. El otro, el 5, el 6 y el 1. Con aquellos dados no se podía perder. No se podía perder en el primer tiro, porque no se podía formar el 2, el 3 y el 12, que en la primera mano son perdedores. Y no se podía perder en los demás porque no se podía sacar el 7, que es el número perdedor después de la primera mano. Recordé que Flores había echado siete pases seguidos, y casi todos con números difíciles: el 4, el 8, el 10, el 9, el 8, el 6, el 10... Y a lo último había sacado otra vez el 4. Ni una sola clavada. Ni una barraca. En cuarenta o cincuenta veces que habría tirado los dados no había sacado un solo 7, que es el número más salidor.
Y, sin embargo, cuando yo me fui, los dados de la mesa formaban el 7, en vez del 4, que era el último número que había sacado. Todavía lo estoy viendo, clarito: un 6 y un 1.
Al día siguiente extravié los dados y me establecí en otro barrio. Si me buscaron, no sé; por un tiempo no supe nada más del asunto. Una tarde me enteré por los diarios que Pereyra había confesado. Al parecer, se había dado cuenta de que Flores hacía trampa. Pereyra iba perdiendo mucho, porque acostumbraba jugar fuerte, y todo el mundo sabía que era mal perdedor. En aquella racha de Flores se le habían ido más de tres mil pesos. Apagó la luz de un manotazo. En la oscuridad erró el tiro, y en vez de matar a Flores mató a Zúñiga. Eso era lo que yo también había pensado en el primer momento.
Pero después tuvieron que soltarlo. Le dijo al juez que lo habían hecho confesar a la fuerza. Quedaban muchos puntos oscuros. Es fácil errar un tiro en la oscuridad, pero Flores estaba frente a él, mientras que Zúñiga estaba a un costado, y la distancia no habrá sido mayor de un metro. Un detalle lo favoreció: los vidrios rotos de la lamparita eléctrica del sótano estaban detrás de él. Si hubiera sido él quien dio el manotazo, dijeron, los vidrios habrían caído del otro lado de la mesa de billar, donde estaban Flores y Zúñiga.
El asunto quedó sin aclarar. Nadie vio al que pegó el manotazo a la lámpara, porque estaban todos inclinados sobre los dados. Y si alguien lo vio, no dijo nada. Yo, que podía haberlo visto, en aquel momento agaché la cabeza para encender un cigarrillo, que no llegué a encender. No se encontraron huellas en el revólver, ni se pudo averiguar quién era el dueño. Cualquiera de los que estaban alrededor de la mesa, y eran ocho o nueve, pudo pegarle el tiro a Zúñiga.
Yo no sé quién habrá sido el que lo mató. Quien más quien menos tenía alguna cuenta que cobrarle. Pero si yo quisiera jugarle sucio a alguien en una mesa de pase inglés, me sentaría a su izquierda, y al perder yo, cambiaría los dados legítimos por un par de aquellos que encontré en el suelo, los metería en el cubilete y se los pasaría al candidato. El hombre ganaría una vez y se pondría contento. Ganaría dos veces, tres veces... y seguiría ganando. Por difícil que fuera el número que sacara de entrada, lo repetiría siempre antes de que saliera el 7. Si lo dejaran, ganaría toda la noche, porque con esos dados no se puede perder.
Claro que yo no esperaría a ver el resultado. Me iría a dormir, y al día siguiente me enteraría por los diarios. ¡Vaya usted a echar diez o quince pases en semejante compañía! Es bueno tener un poco de suerte; tener demasiada no conviene, y ayudar a la suerte es peligroso. . .
Sí, yo creo que fue Flores no más el que lo mató a Zúñiga. Y en cierto modo lo mató en defensa propia. Lo mató para que Pereyra o cualquiera de los otros no lo mataran a él. Zúñiga por algún antiguo rencor, tal vez le había puesto los dados falsos en el cubilete, lo había condenado a ganar toda la noche, a hacer trampa sin saberlo, lo había condenado a que lo mataran, o a dar una explicación humillante en la que nadie creería.
Flores tardó en darse cuenta; al principio creyó que era pura suerte; después se intranquilizó; y cuando comprendió la treta de Zúñiga, cuando vio que Pereyra se paraba y no le quitaba la vista de las manos, para ver si volvía a cambiar los dados, comprendió que no le quedaba más que un camino. Para sacarse a Jiménez de encima, le pidió que le trajera un café. Esperó el momento. El momento era cuando volviera a salir el 4, como fatalmente tenía que salir, y cuando todos se inclinaran instintivamente sobre los dados.
Entonces rompió la bombita eléctrica con un golpe del cubilete, sacó el revólver con aquel pañuelo a cuadros y le pegó el tiro a Zúñiga। Dejó el revólver en la mesa, recobró los "chivos" y los tiró al suelo. No había tiempo para más. No le convenía que se comprobara que había estado haciendo trampa, aunque fuera sin saberlo. Después metió la mano en el bolsillo de Zúñiga, le buscó los dados legítimos, que el otro había sacado del cubilete, y cuando ya empezaban a parpadear los tubos fluorescentes, los tiró sobre la mesa. Y esta vez sí echó clavada, un 7 grande como una casa, que es el número más salidor...



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miércoles, 21 de marzo de 2007

DESAPARECIDOS EN LA WEB


Es una acción muy sencilla y muy significativa, en homenaje a los desaparecidos durante la última dictadura. Acabo de verlo, y me ha conmovido. Me parece efectiva, una buena manera de instalar el diálogo y de homenajear a las víctimas. Como dijo Christian Boltanski, uno muere dos veces. La segunda muerte ocurre cuando alguien mira tu fotografía y no sabe quién sos. Homenajeemos a toda esa gente que seguirá faltando dentro del pueblo argentino y dentro del mundo de los afectos de tanta, tanta gente.
Alejandra Lapacó Aguiar (la guada)


NN-RED - Convocatoria - Acción 2007
Del 24 al 31 de Marzo de 2007 se desarrollara la segunda experiencia del proyecto nn-red.NN Red como proyecto de experiencia conjunta, convoca a los usuarios de programas de Mensajería instantánea tipo MSN (sistemas operativos Windows, Mac os, Linux) a que modifiquen su imagen de contacto y su nombre de identificación (Nick) y adquieran la identidad de una persona desaparecida durante la ultima dictadura militar.

Acción Vínculos
Participar del proyecto
La acción que propone NN Red, que consiste en adquirir la identidad de una persona desaparecida cada vez que utilicemos nuestro programa de mensajería instantánea, pretende actuar sobre un medio considerado habitualmente ligero y frívolo y concebirlo como un espacio de movilización e intervención. Transformándolo en espacio de memoria y reflexión.

Objetivos
* NN Red como experiencia anhela ser una herramienta de exploración y conocimiento।* NN Red no busca la existencia de un público, demanda un usuario activo।* NN Red explora un discurso crítico e interroga sobre una problemática concreta de nuestro presente


jueves, 8 de febrero de 2007

Trafipan 2000, Tinelli y la vida de 30 familias mapuches

BAILANDO POR UN SUEÑO?
Enviado por: "Silvia Buschiazzo" silviabus@sinectis.com.ar
asunto: POR FAVOR LEER Y DIFUNDIR

Me pregunto, qué danza tendrán que hacer los Mapuches y campesinos para que les devuelvan sus tierras?
Es tan conmovedor ver a Tinelli cuando se emociona ante algún caso de injusticia social.
Si lo indígenas se presentaran en su show, podrían conseguir algo de respeto a sus derechos naturales?.
¿Que Es Trafipan 2000 ?
Marcelo Tinelli, Conductor-empresari o televisivo que compró miles de hectáreas en la pcia. sureña de Chubut, necesita desalojar 30 familias mapuches para construir un megaproyecto turístico.
Moira Millán, integrante de la Comunidad Pillán Mahuiza y del Frente de Lucha Mapuche y Campesino en el marco de la lucha por la defensa del Agua y la tierra aseguró a radio Universidad Nacional de Cuyo, que le dicen: No a cualquier megaproyecto que pretenda "arrasar con nuestro entorno a cualquier precio".
La dirigencia indígena, denunció que el megaproyecto turístico que pretende construir Marcelo Tinelli por sobre la vivienda de treinta familias mapuches, casualmente lleva el nombre mapuche: Trafipan 2000, cuando necesitan de su desalojo.
Cuanta más gente se entera “mas nos ayudan para conseguir el apoyo de las autoridades para poder conservar nuestras tierras". Amigos: envío este mail, para que ustedes también colaboren en la difusión de las cosas que suceden y que los medios de comunicación tapan.
Los medios alternativos lo están haciendo, entonces es la labor nuestra sumarnos ante el silencio de los medios oficiales.

Lic. Marisa Burlastegui (Universidad Nac. de Mar del Plata)

martes, 6 de febrero de 2007

DE MUERTOS Y SOMBIS ...desde Chile


LA HORA DEL ASCO
por Roberto Brodsky
Son una vergüenza. Dan asco. No exactamente los pinochetistas, de los cuales cabe esperar homenajes y elegías, sino los otros. Da asco la columna de Pato Navia ponderando en el diario La Tercera la obra refundadora de un dictador cuyos delitos de sangre y venalidad han sido ampliamente acreditados por la justicia internacional. Pero también dan asco los panelistas de Tolerancia Cero que se muestran implacables contra la corrupción de medio pelo, pero que evidencian una tolerancia infinita para referirse a Pinochet con eufemismos y pasitos de esgrima. Dan asco los noticieros, la propaganda militar, el kitsch de la dictadura con sus viejos estandartes, recuerdos, anécdotas de cómo nos enriquecimos mientras una parte de la población permanecía en el exilio, en la cárcel, o atemorizada en sus casas. Así cualquiera cambia el país, Navia; lo cambia y se lo roba. Así cualquiera. Qué vergüenza. El especial de La Segunda a cargo de Gonzalo Vial es un asco de principio a fin. Y los foros, con esos panelistas aterrorizados de llamar dictador a un dictador, ladrón al ladrón, terrorista a un promotor del terrorismo de Estado. Con ecuánimes palomas quieren despedir al que los escupió en la cara.

¿A qué le tendrán miedo? ¿A quedarse sin pega? ¿A perder rating? Son una vergüenza. Dan asco los especiales de prensa que El Mercurio y Copesa echaron a la calle para historiar la muerte del militar más sangriento de la historia de Chile, cómplice en los crímenes de sus propios camaradas de armas y quien celebró como un ahorro fiscal el hallazgo de dos y más cadáveres en un mismo ataúd cuando se revelaron las tumbas clandestinas del régimen. ¿No se darán cuenta que al hacerlo entonan loas al sentimiento de venganza? ¿Que están promoviendo una justificada patada en el culo cuando no un pistoletazo cada vez que vuelven a humillar a esos familiares con sus crónicas de alabanza? No, tienen que llorar para darse cuenta. Y en la Escuela Militar, ¿acaso todavía no saben leer para informarse de que el último comandante en jefe antes de Pinochet fue Carlos Prats, quien voló por los aires con un bombazo digitado desde Chile? Honores de Comandante en Jefe a un gorila golpista es cosa de asco, de vergüenza, pero así es. ¿Qué país escondido revela la muerte de Pinochet? Da pánico prestar atención a la incapacidad ya no política de los dirigentes concertacionistas, sino simplemente cívica para deslindar el bien del mal, como si no existiesen ya esas categorías: matar empata con modernizar, torturar oponentes empata con exportar manzanas, gobernar por el miedo empata con redactar una nueva Constitución.


¿De qué están hablando estos papeluchos del equilibrio? ¿Qué país es éste que da asco leer la prensa, ver la tele, escuchar la radio? ¿Por qué están todos de acuerdo en respetar la memoria penal de un tirano? Qué asco, qué complejo arrastran para dejarle a la historia, es decir a los otros, un juicio condenatorio que los tribunales escamotearon una vez más, tal cómo Carlos Cerda tuvo de el buen criterio de señalar en medio de la opereta funeraria.

Porque se trata de esto, finalmente. Augusto Pinochet falleció el 10 de diciembre en la más absoluta impunidad penal, y sólo Belisario Velasco, vaya por donde, fue capaz de orientar a la opinión pública de manera sintónica con los sentimientos de la gran mayoría, y si no, al menos con los valores que se supone sostienen a una democracia: respeto a las minorías, libertad de expresión, elección libre e informada, transparencia y probidad en el gasto público. Pinochet repitió de curso en todas estas materias de Estado, pero hete aquí que el burro es homenajeado por testarudo. Vaya democracia la que nos legó el cabrón. Un asco, una vergüenza para todos.

Contra lo que puedan pensar quienes todavía están leyendo esta columna, la muerte de Pinochet no me alivia de nada. La pérdida no de vidas, sino de nociones comunes para entenderse o disentir, es irremontable, tal como lo hemos visto en estos días. Nada nos devolverá lo extraviado bajo la bota. Recuerdo a un amigo que perdió a su padre, fusilado en Calama por la Caravana de la Muerte, y me contó su sentimiento de inutilidad cuando Pinochet quedó preso en Londres. Los oponentes festejaban la medida, intercambiaban mails, alentaban la extradición a España, pero él había quedado frío. Ni la horca que colgó a Mussolini salvaba su distancia. Esto puede ser un argumento para las columnas de Hermógenes a favor de la impunidad, pero no importa: se lo regalo como la muerte del sapo. El resarcimiento es un concepto judicial, no humano. Y el tema de Pinochet, que es el tema del odio en Chile, trata de vidas humanas.

Qué quieren: soy nacido el 57, fui educado en una democracia representativa, mi padre era comunista y me llevaba de la mano el año 63 a ver los actos de Frei Montalva para enseñarme a escuchar opiniones distintas a la suya. A los 15 años se acabó la lección. Pertenezco, según una encuesta publicada recientemente en La Tercera, a ese minoritario 20 % de la población que sabe distinguir entre un dictador y un presidente, un militar y un criminal, un hombre que ladra y otro que piensa, un lamebotas y un liberal. Somos minoría en el país, sin duda. Y a mucho orgullo. Presumo que para esa minoría no es la hora de festejar ni de llorar la muerte de Pinochet. Es la hora del asco, de la vergüenza. /

Roberto Brodsky. Santiago, 1957; entre sus novelas: El peor de los héroes (1999), novela acerca de las desventuras de un abogado que busca las huellas de un joven desaparecido durante la dictadura; Últimos días de la historia (2001)sobre los días previos y posteriores al Golpe vividos por tres adolescentes; El arte de callar (2004) sobre la muerte del periodista inglés Jonathan Moyle cuyo cadáver fue encontrado en el Hotel Carrera.
Referencia:
Roberto Brodsky *. "La hora del asco." Anaquel Austral. Ed. Virginia Vidal. Santiago de Chile: Editorial Poetas Antiimperialistas de América. 3 de Enero de 2007.

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jueves, 23 de marzo de 2006

30 AÑOS DEL GOLPE

// Por Ernesto Simón
Si el ejército argentino tenía una obligación, pues quedó claro que la orden no fue bien ejecutada. Tenían que proteger al pueblo de posibles ataques foráneos. Sucedió que entablaron una guerra contra sus compatriotas. Grave ataque a las instituciones. Los militares argentinos fueron juzgados y condenados. Luego sobrevino la historia. Quiero decir: alguien les dio la amnistía, Alfonsín. El otro los indultó: Menem. Ahora pagan la pena de ya no ser, y cuentan con el beneficio que les otorga la flácida memoria del pueblo argentino. Se cumplen treinta años del "Golpe Militar" que derrocó a Isabel Perón, quien había heredado la presidencia tras la muerte del General Juan Domingo Perón. Luego vino la fatalidad y el terrorismo de Estado. Persecuciones, interrogatorios, centros de detención clandestinos, desaparecidos, tráfico de bebes, las abuelas desesperadas buscando a sus hijos, y, como corolario, la "Guerra de Malvinas", última masacre mano factura "Ejercito Argentino".
El tiempo ha pasado, y parece que no ha pasado nada. Las mismas clases y los mismos intereses sociales, con las lógicas modificaciones producidas por el proceso histórico y la crisis capitalista, continúan dominando el país.
El golpe militar del 24 de marzo de 1976 constituyó un movimiento de reacción política apuntado a liquidar todo intento de social democracia. Habían indicios que preocupaban a la derecha: brotes revolucionarios iniciados en 1969, y luego los conflictos suscitados en junio y julio de 1975, con la primera huelga general de la clase obrera argentina contra el gobierno peronista.
El golpe tuvo la venia de los diferentes gobiernos de EE.UU. La burguesía nacional no se quedó al margen. Querían acumulación de riquezas, y eso es lo que los militares les aseguraban. Después se demostró que fueron pésimos administradores y malos gobernantes. Nadie olvida al pueblo argentino vitoreando a Videla en el estadio de River cuando el seleccionado de Menotti salió campeón mundial de fútbol. Esa misma burgue en el año ´78. La burguesía ilustrada fue la que también ovacionó en la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, a Leopoldo Galtieri cuando, en irresponsable avanzada, recuperó Las Malvinas. En San Juan gobernaba Don Leopoldo Bravo, eterno colaboracionista de la dictadura.
La ilusión de Malvinas duró unos meses. Después ya todos conocemos la historia. La simplicidad con la que se olvida en nuestro país, hace que nos desentendamos de las responsabilidades. Los temas a debatir son estos: ¿por qué dejamos que estas cosas sucedieran?, ¿qué falto para evitar que un grupo de trasnochados tomaran el poder?, ¿qué irresponsabilidad tan pronunciada nos hace desentendernos como sociedad de lo que ocurre a nuestro lado? Estos tremas esperan su discusión. Mientras tanto, los diferentes gobiernos aprovechan la fecha para poner en práctica la tan efectiva "demagogia populista", siempre tan bien aprovechada por los gobiernos justicialistas. Bajando cuadros, haciendo recitales gratuitos, conmemorando lo que no combatieron. ¿Qué nos pasó com país? ¿Cuándo fue que nos ganaron la batalla?
Eran tiempos de reacomodamiento. Las clases sociales empezaban a fracturarse. La burguesía necesitaba un completo cambio de régimen. Para ello había que sortear una serie de "obstáculos legales". La naturaleza reaccionaria y fascista del régimen militar le vino bien a un conjunto minúsculo de argentinos que otrora ostentaron la oligarquía ganadera estimulada por Rosas y que ahora, convertida tras la revolución industrial, necesitaban nuevas condiciones para poder continuar con la explotación. Los favores que el Estado Argentino concedería a esta clase, sólo pudo sostenerse con represión. Mientras las huelgas obreras crecían, la descomposición del gobierno peronista se aceleraba. El golpe era inminente. La inflación y el desabastecimiento fueron promovidas desde los estratos más poderosos de la economía. La especulación desenfrenada, la fuga de divisas, la cesación de pagos con el exterior y la "huelga impositiva", fueron piezas claves que la derecha supo mover en el entramado tablero de la política argentina. El objetivo de este caos económico era, por un lado, disciplinar detrás del golpismo a la mediana empresa y a la pequeña burguesía. También se logró paralizar a la clase obrera, desquiciando sus condiciones de vida materiales hasta extremos intolerables. El viernes 18 de diciembre de 1975, se levantó un sector ultraderechista de la Fuerza Aérea reclamando que Videla sea designado presidente. El golpe quedó aislado. La dirección de las Fuerzas Armadas entendía que el golpe debe ser "institucional", esto es: encabezado por los jefes de las tres fuerzas. Los altos mandos dudaban, además, sobre las reacciones que podrían provocar. Tanto los partidos políticos como la CGT se abstuvieron de intervenir. Desde Tucumán, Videla le puso fecha al golpe: "denme noventa días" dijo, "el 24 de marzo de 1976 tomamos el poder", y así fue. Cumplió con su palabra. Acaso lo dejamos cumplir.
La revista The Economist anunciaba que el ministro de economía sería José Alfredo Martínez de Hoz, presidente del Consejo Empresario Argentino y de Acindar. Durante los primeros setenta días de 1976, la burguesía nacional profundiza el caos económico y arma el "respaldo civil" del golpe. Como suceden estas cosas. Como la historia oficial está habituada a irrumpir en el país: el 24 de marzo de 1976 los militares dan el golpe más anunciado de la historia argentina.

martes, 21 de marzo de 2006

24 DE MARZO. A 30 años del HORROR

El 24 de marzo de 1977, el escritor, militante y periodista argentino Rodolfo Walsh da a conocer su ya célebre carta abierta a la junta militar. Esta, sumada a su incesante actividad contra los sistemas totalitarios que como una pandemia se extendieron a lo largo de America Latina, como sabemos, le costó la vida. Aunque la carta ha sido ya muy difundida, la ofrecemos a quienes no hayan tenido la oportunidad de leerla, y también como un necesario homenaje a todos quienes sufrieron el encierro ilegítmo de los campos de detención, la tortura y la muerte, a manos de asesinos todavía impunes. JUICIO Y CASTIGO A LOS CULPABLES, Y UN NUNCA MÁS ENORME COMO EL DOLOR DE RECORDARLOS.

CARTA ABIERTA A LA JUNTA MILITAR
Por Rodolfo Walsh

1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años. El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades. El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron. Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo. Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivtas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.
2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror. Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez ... (LEER CARTA COMPLETA pulse aquí)

viernes, 30 de diciembre de 2005

ASESINAN A POETA PERUANO

Poetas del Mundo, acudamos al llamado de nuestro Cónsul en Lima - Perú, Feliciano Mejía Hidalgo, quien se ha movilizado para exigir justicia tras el cruel y horrendo asesinato del joven poeta peruano James Oscco Anamaría ocurrido el 20 de octubre 2005. Por ahora podemos ayudar firmando esta carta abierta al Presidente del Perú, pronto veremos qué otras acciones se pueden llevar adelante a nivel internacional, pero debemos movilizarnos para que este tipo violación a los Derechos Humanos no vuelvan a ocurrir. Somos Poetas del Mundo y repudiamos estos horribles crímenes.
Luis Arias Manzo [Secretario General]Poetas del Mundo

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DEL PERÚ DR. ALEJANDRO TOLEDO
Señor Presidente:
Los abajo firmantes, escritores, artistas e intelectuales del Perú y del extranjero, ponemos en su conocimiento lo siguiente:
Que el 20 de octubre del año 2005 se encontró en el sector de Quitasol, aproximadamente a 7 Km. de la ciudad de Abancay, el cadáver del poeta y profesor apurimeño James Oscco Anamaría.
Que según el acta de levantamiento del cadáver, se constató que James Oscco fue asesinado violentamente y que, antes de morir, fue terriblemente torturado por sus victimarios.
Que la saña de los asesinos incluyó el arrancarle las uñas y vaciarle un ojo, que revela un sadismo que nos recuerda a tiempos pasados.
Que desde el primer momento la policía manifestó una abierta desidia y una sospechosa falta de profesionalidad a la hora de realizar sus primeras pesquisas, siendo su primera iniciativa el formular la peregrina e insultante hipótesis del suicidio.
Que, en esa línea de desinformación expresa, la policía manejó posteriormente la hipótesis del crimen pasional, ventilando episodios concernientes a la vida privada del asesinado que no venían al caso.
Que, los miembros de la Policía responsables de la investigación y el Ministerio Público, se han cruzado de brazos ante este crimen, evidenciando un preocupante abandono de las funciones básicas que les compete.
Que, por el contrario, profesionales, intelectuales y estudiantes de Abancay no han dudado desde el primer momento en condenar el crimen y exigir la búsqueda y castigo de los culpables.
Que la trayectoria de James Oscco Anamaría no sólo fue la de un gran hombre de las letras peruanas, sino también la de un pedagogo reconocido y la de un insobornable luchador social, siendo modelo de ciudadano para las generaciones futuras.
Que la situación de las investigaciones en torno al esclarecimiento del delito y el hallazgo de los asesinos se encuentra en la más absoluta parálisis, lo que alimenta la tesis de la convivencia de las instituciones del Estado y ciertos poderes locales con los asesinos de James Oscco.
Que la impunidad de este crimen sería un terrible baldón para un gobierno que se proclama promotor de la educación y defensor de los Derechos Humanos. Baldón que acarrearía, cómo no, una evidente responsabilidad política.
Por tanto :
Solicitamos a la Presidencia de la República que mediante sus canales ejecutivos condene públicamente la tortura y asesinato del poeta y profesor Universitario James Oscco Anamaría, ordene la rápida puesta en marcha de las investigaciones, acelere las conclusiones de estas y se dé caza a los autores materiales e intelectuales de este crimen que mancha a las letras apurimeñas y peruanas.
Señor Presidente :
Un país que dio al mundo a un César Vallejo y a un José María Arguedas no merece que torturen y maten salvajemente a sus escritores. Un régimen que proclama la prioridad de la educación no puede tolerar que sus más esforzados representantes magisteriales sean segados ante la indiferencia gubernamental. Un pueblo que ha luchado tanto por la recuperación de sus derechos políticos y ciudadanos no perdonará la desidia, el encubrimiento y la impunidad frente al asesinato de uno de sus mejores hijos y luchadores.
Queremos la verdad de este crimen.Queremos la búsqueda y captura de sus autores.Queremos que los derechos humanos se respeten para todos en este país.
Abancay, 21 de diciembre del 2005
DE PIE CONTRA LA MUERTE
LOS ABAJO FIRMANTES, escritores, artistas e intelectuales, condenamos con profundo dolor el salvaje asesinato del joven escritor apurimeño JAMES OSCCO ANAMARIA ocurrido el día jueves 20 de octubre del 2005, nos solidarizamos con el dolor de su familia y sus amigos, y junto con el multitudinario pueblo que acudió a su entierro, exigimos justicia para castigar a los culpables de este execrable crimen.
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