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martes, 15 de mayo de 2012

VIEJOS PAPELES / adrián campillay


El aire amenaza a la noche deshecha en su misterio

tu luz es luz

pero la superficie sobre la que se derrama su recuerdo
es un cuerpo inerte y sin espera
las voces de las cosas se confunden con insectos
puertas que se cierran, vehículos que voltean
a orillas de las autopistas
como caros juguetes

en esta ciudad
no has dejado
siquiera un rastro
que no desaparezca al desearlo

tu luz es luz

pero el aire
amenaza
con derrumbar
toda quietud

que es en donde
por un segundo
me encuentro
con tu sombra.



INCESTO

Desde un principio fueron hermanos
compartieron la saliva y el dolor de estar apretados
en un pésimo momento contra el vientre

probablemente el vientre de dios

duermen
desde hace años en vidas separadas
con un ojo miran los recuerdos caer en los hechos
con el otro sueñan y mienten hacia adentro
la soledad de haberlo entendido todo

                        así

no necesitan probar su amor

saben que todo cuanto pueda suceder
no alterará el curso de la sangre

mientras el vampiro duerma
tal vez
se les queme un poco la piel

al encerrar tanto deseo
se abran las puertas
del infierno

lágrima y arruga en el imperio salado del mar

en sus tormentas increíbles


en reverso desierto
una flor alumbra
el mescal
en cuya mirada

se puede quedar atrapado para siempre.

                                                                Dibujo: A. Campillay

Más papeles viejos:
ANIMALES SUELTOS / Poesía Sudaka

viernes, 3 de junio de 2011

viernes, 3 de septiembre de 2010

adrián campillay / POEMA SIQUIATRICO


Poema siquiátrico

Repentinamente muerto
me envolví en una sábana de envenenadas flores.
Soñé aquella vez con oscuros, largos hospitales,
y otra vez tuve un sueño atravesando el aire.
Doctor! Dónde estás doctor?
Desde que lejano agujero te escurres
como un espíritu.
Con qué aguja de pájaros
me volarás la cabeza esta tarde?
Repentino. A través de mí.
Camino hacia atrás,
hasta mi alma:
la luz del cadáver.
Pero Doctor!
Dónde estás doctor?
Con qué lupa
mirarás esta vez mi ojo
para culparme?
De qué lugar vacío de tu corazón
obtendrás la regla de sangre
para medir la intensidad del grito aplastado
en la pared principal de mi pensamiento?
Y dónde te esconderás.
Cuando brille —aunque sea una sola vez—
la luz del cadáver?


 Fotografías: Hospital Siquiatrico Serbio (FUENTE)

jueves, 2 de septiembre de 2010

Carlos Guido Escudero (1921-1945)


POEMA DOLOROSO DEL TIEMPO

Callo a veces largamente,
para que el tiempo diga su frase solitaria.
Y entonces comprendo que el tiempo me lleva con él.

Comprendo que el tiempo no pasa.
Que es un algo que nos lleva hacia su ser definitivo
atravesando túneles y lámparas.

Y trato de aferrarme a los minutos,
hurgando entre ellos dónde echar un ancla.
Hurgando desesperadamente,
como quien sabe que cae hacia la nada.

Y veo la razón del hijo, de la flor;
la razón del arte y de la espada.

Y veo la necedad del hombre,
que aún reza y mata.

Y entonces, huyendo desesperado,
enciendo en el silencio un grito, una carcajada,
y alcanzo a comprender
la alegría del pájaro en el alba...


POEMA MIENTRAS ME MUERO

Arbol que se deshoja sin otoño.
Pájaro que se muere sin invierno.
Azul sin golondrinas ni palomas,
deshabitado cielo.

Risa sin labios más allá de todo.
Grito para gritar cuando no puedo.
Voz de ilusión quebrada en un volcánico
silencio.


Tus ojos ya sin órbitas, volando.
Caricia de tus manos ya sin dedos.
Tu voz desencajada en los rincones
del viento.

Desintegrada realidad azul
más allá de la página del sueño...

Detrás del alba de la primavera,
mi muerte azul, que viene amaneciendo.


jueves, 11 de marzo de 2010

ABRIR UN ESQUELETO adrián campillay

 Fotografía: adrián campillay

1.

No signo tu piel
para nombrar la rosa de su vestidura,
sino para rajar su armadura.

Anochece en estrella de mi negra edad,
su flor está torcida,
y al tocar la tierra pétalo volador:
piedra será, porque piedra ha sido,
por su aro se puede
entrar
en la oscuridad.



2.

Camino sobre la hoja de afeitar

con la vida a dos manos.
en el ojo un recuerdo de tu olor

ve más allá.



un hilo de sangre

baja por la muñeca
de apretar
cada pétalo.



3.

Abro el esqueleto de la soledad.
La mañana me despeina cada sentido.
Por las veredas pasan los niños
con sus ronqueras de saltar, casi tibios.

Aún cuando me encuentro
tendido sobre la cama,
todavía huesos flacos
botellas vacías,
abro el esqueleto.

El resto del día es sólo un intento.



4.

¿y por qué somos

mariposas nocturnas

que aún en la oscuridad

no pierden la gracia del vuelo?

¿y por qué tanto temor

nos sacude las almas

de quienes no hemos sido?



Mi amor siembra en las alcobas     

cosas de gritos.




5.

Un hombre no puede salir
de la habitación
sin su vida,

tendida aún sobre la cama
todavía
huesos flacos
botellas vacías.

Hacía el baño frío.

Sencillamente no puede morir
mientras se enamora.



miércoles, 16 de septiembre de 2009

Del libro: LAS FLORES SECRETAS / por adrián campillay


         CONSPIRACIÓN      

existe una terrible
conspiración
destinada
a evitar
el pleno ejercicio
de la vida y la muerte
de cada persona;
un hilo
eléctrico
en las cabezas
y en la piel cuervos de gas.

desde todos los rincones
se oyen voces
atrapadas
en el vientre
de las máquinas
del imperio.

amigos míos ¿qué harán?
¿qué haremos?

¿de qué país sin ojos
volveremos
para ver
dentro
de nuestras celdas personales
sin llorar una lágrima
que nos mate?


¿qué sombras nos seguirán
a lo largo de la noche y el día
de nuestros corazones amargos?

¿qué luz qué amor
qué amantes nos darán la vida?

la vida es                 inevitable.

sólo así
el animal desespera
arde
humedece
se tuerce en su abismo
y ríe hacia atrás

con la mitad de una boca.

pero existe una terrible
conspiración
destinada
a evitar
el pleno ejercicio
de ese acto

una banda
de sordos, ciegos,
¡imbéciles animales!

y lo cierto es que

ya no tenemos esperanza
ni dios
ni paz
ni somos poetas.

¿con qué daga
de pájaros
abrirán el estómago
de los días?

¿o arrastrarán
ese cadáver personal,
durante todos
los días miserables
a lo largo del hospital
a través del muro
hacia un lugar común
y desierto?

acaso deberíamos soñar
otro sueño
y otra música
debería surgir
de esta herida abierta.

una flor secreta seguirá
a cada palabra
desgarrada
y en cada crimen:
una profunda soledad
se desliza
sobre los parques

sobre la sed

sobre la sombra

sobre los hijos del sur.




no hay miedo en la ciudad.

ni vértigo.
ni tiempo para odiar.

es una gran mentira el aire
y el dios de neón.

¿qué harán?
¿qué haremos?

¿desde qué azotea interminable
arrojaremos
el cadáver del siglo?
el cadáver,

                         el triste ser.

miércoles, 12 de agosto de 2009

SILVINA VINZIO (San Juan, Arg.)

Detalle mural del ceramista y escultor sanjuanino Luis Fernández.
Fotografía: A. Campillay

Aquí

Automóvil modelo setenta
venido a menos
esquivando carretelas con alfalfa, con escombros,
compro cartón vidrio botella.
Se cargan baterías. Tayer de chapa.
Y mientras un lejanísimo mundo
sube y baja su prisa
por escaleras eléctricas,
aquí escalamos de rodillas
las piedras de la promesa,
y derretimos ríos de sebo
porque sobrevivimos al derrumbe,
a la sed y a la pobreza.
Con las primeras heladas
vamos a carnear nuestro chancho,
el puñal sin error se clavará
en el corazón de la esperanza,
y la sangre a borbotones calentará el asombro
y anunciará cosas nuevas. Humo, escarcha
y licor de anís, bajo las desatadas estrellas.
A la orilla del brasero
seguiremos tejiendo el amor heredado, de lazada en lazada,
de madres bisabuelas a hijas madres para que no se rompa,
para que no se caiga, para que no se corte,
para que no se muera, ni se marchite, ni se agrie,
para que quedemos atadas
en el nudo de la hembra cobija, nido, alimento, pujo,
misericordia y alegría.
Sobando al Cristo del amasijo agachado, blanca, salada
y tibia su frente dormida en un rincón de la cocina.
Marcando a puño el territorio del miedo y la locura
que se cura con nueve avemarías
y vinagre derramado alrededor de la casa.
Queme chalas de ajo con una brasa
los viernes por la tarde y ahúme donde vive
para alejar el daño.
Muriendo nuestras muertes semianalfabetas,
cargando burros con leña
y empeñando la vida
para adquirir un bien de segunda mano.
Vamos a esperar el brote, las pariciones,
la rajadura de los huevos, el turno para regar
los sueños eternos,
el piadoso despertar en septiembre
de las aguas de nieve en el alambrado,
la grieta en la piel de las brevas,
la miel del melón que baja
la fiebre salvaje del verano.
Esperar,
que el viento no se lleve la flor del olivo, del durazno,
el viento y el silencio calientes que todavía
no han terminado de explicarnos quiénes somos,
hondo infinito estas raíces busco, huelo, muerdo,
soy
este tantísimo que me rodea y no lo dejo, ni lo cambio,
lo nazco, lo canto, lo lloro, lo padezco, lo florezco, lo gozo.
Lo bendigo.


ACERCA DE LA AUTORA

martes, 28 de julio de 2009

de "LIBRO DE LAS TRANSFIGURACIONES" por adrián campillay

Fotografías: Alberto Román / A. Campillay
p r o l o g a l




es noche de octubre y el trovador maldito ha oído crujir los huesos dentro de sí, reanuda la carta en contra de su destino, empujado por un deseo oculto, un deseo sin dios y sin patria, como los que siempre tuvo y casi olvidó, no sabrá nunca por qué, ni cuándo, a ciegas guardó el cuchillo que llevaba a todos lados.
La noche es inmensa, espesa, inalcanzable; en todas partes la luna reclama su venganza de luz y misterio. A veces, a la sombra mortecina de un árbol, sus rayos acarician los cadáveres que adornan el mundo; en ese espectáculo sin vida se regocija, se duele, vuelve a si mismo. Ya nada cambiará el curso de los días y recuerda –de golpe– que el poeta es un asesino. Con ese recuerdo vienen a su mente los cuerpos, las lenguas, los disparos, la sangre, la pasión, los intestinos y los ojos de todas las personas que asesinó, a sangre fría y fría es la daga que acaricia. 
Madre del carbón y la piedra su corazón, sus manos, sus modales que mienten y su dolor que dice la verdad ¿pero cuál? ¿y cómo? si la luna sangra y la falsedad de cada hombre y mujer de este mundo lo sostienen. Lo sostienen  –digamos– desde una perspectiva que nada tiene que ver con sus pensamientos ¿y que mierda tienen que ver sus pensamientos, incubados en la mentira y alimentados por la mentira misma? En el barrio de donde vino no existían esas preguntas. Su primer amor fue una forma de conocimiento desesperado, era necesario entender todo, hasta lo imposible, cada detalle, lo que nadie se explicaba, ni se preguntaba, hasta la última remotísima posibilidad, de un modo maníaco, obsesivo. 
De ese mundo de lógica solo obtuvo una resaca horrible. De niño creyó ser menos que nada, sin embargo no pasó mucho tiempo antes que se diera cuenta de lo que entendió como una condición que lo separaría para siempre de los demás. Por primera vez oyó las palabras caer dentro de las cosas, después de lo cual entró en trance. Pasó una parte de su niñez metido en un armario, autorecluido, acompañado de una radio, un cuaderno y dos o tres libros. Sólo después tuvo amigos, pero al salir del armario sintió que se había abierto otra grieta, se había producido un cambio que era en el fondo una curación, como si le hubieran conferido una libertad condicionada se movió con cautela entre todos los seres, incluidos árboles, silencio y espera. 
Ahora la espera es un signo menos. El olvido de si mimo comenzó esperando que el mundo se hundiera por si solo, se incendiara mientras permanecía adormecido en la burbuja. 
Pronto olvidó el sabor de la sangre, el olor del vino. La tibieza de un cuerpo desconocido en la noche, un cuerpo ebrio y desconocido y el olor de un sexo en la oscuridad de un cuarto también desconocido. Era como si hubiera vuelto al armario sólo que ya sin ninguna inocencia –vehículo de toda curación-. Había probado el sabor de las drogas y los crímenes, los resultados distorsionados y muertos ¿y por qué había usado tanto esa palabra? —se preguntó—, justo cuando la noche masticaba tranquila, su fila de cadáveres. Envuelto así en esa suerte olvidó toda cosa, todo olvido. Y parecía que la carta, era lo único que no había olvidado. Se recordaba a si misma, hablaba ciega en las sombras del pasado y el futuro haciendo al tiempo circular, o cuadrado, los triángulos eran una dificultad. Esa vieja carta, motivo de todo deseo, se parecía a la razón de su vida ¿y por qué ahora su amiga lo miraba otra vez, otro cuarto de hora, otro cuarto de noche, como hace dos mil millones de años o dentro de cinco mil millones de años, ayer, hoy, mañana o nunca? ¿y por qué importa si la realidad ha sido escrita en la piel o en el deseo que viaja? siempre a cualquier lugar, siempre a su destino.
Su amiga nunca imaginó este crimen pero él lo tuvo en mente ...siempre, cuando la presa te mira a los ojos es difícil imaginarla, el asesino es: asesinado y el orden del cosmos cumple su cometido. El amor es lo único que nos acerca a la verdad, la verdad animal, nuestro último instinto.
Hueso por hueso cuenta los golpes, su amiga siente sed, hambre de un cuerpo y él sólo puede ofrecerle su sonrisa. En esos pensamientos la vida lo reclama, en esta doble partida sus cartas se confunden pero vuelve a si mismo. En su propia mentira se siente más limpio el aire y el cielo es el cielo, cayendo, siempre, sobre todas las cosas, sobre las vidas que se olvidan y las nuevas muertes, los nuevos caminos que no van sino al mismo sitio. 
La carta: anónima, circular, interminable, despliega su pintura que nadie puede entender. ¡Nadie! ...salvo él, herido de su destino y sin derramar una lágrima ¿para qué llorar? se pregunta y luego llora desconsoladamente. En su llanto el mundo se separa hasta desintegrarse. Sólo madres hay para curar este olvido, que no es olvido, ni rencor, ni nada parecido. Se parecen tanto a su carta los olores de la muerte y de la vida, lo delicioso y podrido. Y aunque ahora su amiga duerme desnuda en su deseo no encuentra razón para tocarla. Será mejor así, hasta que todo vuelva a su sitio, hasta que todo se quiebre y ya no queden huesos ni sombras, ni recuerdos que lastimen, ni horas que mientan y tampoco ninguna verdad. 
En ese terreno su vida se abrirá hasta habitar todo sin miedos, incluso su cuerpo y nada, absolutamente nada. Tal es la carta, y tal es el vicio. Su amor había crecido hasta abrazarlo todo, hasta asfixiarlo, hasta que todo se había vuelto demasiado pequeño. 
Aquel cuerpo desnudo le recordó al olor del pan en la ciudad abandonada de los sueños; de eso no había duda pero el olor de aquel cuerpo era también como una mañana recién nacida sobre el mar, con los primeros sonidos del puerto en la espalda. Era algo nuevo y viejo, salado y dulce, suave pero podía paralizar. También se parecían sus huesos, húmedos y firmes, a aquellos palos olorosos de los que se amarran los barcos, para que no se los trague el maligno. 
Pero ahora la espera es un signo menos, mejor no hablar del tiempo en estos momentos. Aquel cuerpo no debe atormentarlo, no debe ser su víctima. El olor del pan, y una lámpara en el cuarto completamente vacío, frío como un hueso muerto. ¿y por qué debía reanudar la carta? ¿debía o quería hacerlo? ¿fueron las palabras quienes desencadenaron los hechos o los hechos quienes desencadenaron a las palabras incluso antes de haber sucedido? de nada servía conocer las respuestas. El olor del pan era una señal. Su vida estaba llena de señales. ¿Acaso estaba loco? Tanto, como el mismo Cristo el día de su crucifixión. Si ella despertara y lo encontrara con el puñal en la mano tal vez sonreiría inocentemente, como se le sonríe a un demente. Si acaso se le ocurriera abrazarlo sería una suerte. Algo inesperado, como una llamada a mitad de la noche o los versos que se le ocurren mientras camina hacia adentro en bares y calles. Con sólo un abrazo podría ella hacer que ablandara él sus dedos alrededor de la empuñadura del cuchillo, sólo un gesto y entonces: se da cuenta de golpe, se ha quedado sin palabras. El poeta muerto dentro de él es un muerto particular, siente sed, de vez en cuando necesita un cigarro, pero no siempre está dispuesto a soltar esa sustancia en la que el caos adquiere su verdadero significado, su único posible orden. 




POSDATA7.

todos están locos en el bar
girando en su propio y merecido naufragio
solos
en la letra de un tango
o buscando sus hijos perdidos
en la oscuridad de antiguo mar
no importa
todos están locos y eso tampoco es importante
todos estamos locos y nadie lo sabe
así es mejor
porque si no
querrían matarnos
y eso no sería lo suficientemente importante todavía.




miércoles, 27 de agosto de 2008

Olvidos del Papa / por Adrián Campillay

santos de las calles olvidadas
perros y santos de los caminos
ángeles sucios
linyeras de dios
mudos y ciegos del paraíso

otros esperan la muerte
pero ellos
saben
que el silencio
empieza aquí
donde la tierra nos traga

silencio
contra la maquinaria de la vida
la maquinada existencia sobre ruedas
aceitosas poleas del destino

los miramos andar
pero no reconocemos en ellos la divinidad.

miércoles, 25 de octubre de 2006

adrián campillay: CARNE DE CAÑON


Adrián Campillay. / Fotografía: Dante Campillay Moreno
destino

la memoria

hará descansar a las sombras
y así el recuerdo se convertirá
por fin en una coraza.

una piel nueva hecha con todas las viejas pieles,
en las capas ocultas del pensamiento.

cuando todos esos hoyos
hayan sido vaciados
una planta carnívora
te devorará los ojos

aunque no estés ciego
te obligará a ver.
sólo así descansarán las sombras.
las voces abandonarán su reunión silenciosa
y dirá cada una su nombre.

oficios nocturnos
de los recuerdos.
eso serás.
///
¿quién sabe de esos agujeros
por donde las goteras del desamor
caen a mojar los pies
en los sótanos de la desdicha?

si alguien conoce el ungüento
para esas quemaduras áridas
que hable o me deje morir

anegado

desde las raíces

con cartas inútiles en los bolsillos húmedos del llanto.

quise buscar una puerta
por donde entrara la luna y me aplastara

pero sólo encontré el peso de lo incesante que duele

y la ternura deshecha en unos ojos
que antes me conocieron como a un hermano

¿me quisieron así

sin esperanzas?

¿o nací para esta soledad en donde hasta el peso del
cielo me ha abandonado?


pero ¡ay! duele igual el cielo
y esos agujeros.
................................

martes, 29 de agosto de 2006

JOSE LUIS GUAJARDO (San Juan) TEXTOS

EL ENCUENTRO
A nuestro alrededor había seres que nos observaban y se reían de nuestras ocurrencias, de nuestras genialidades.
Nosotros disfrutábamos, por lo menos yo, me sentía a mis anchas en ese aquelarre literario, en esa fiesta de palabras soltadas al aire que despertaban distintos sentidos, distintos sonidos en aquellos que nos escuchaban.
Como las puertas a los otros mundos estaban abiertas fuimos visitados y a veces molestados por quienes eran despertados por nuestras palabras.
Así vinieron: generales victoriosos, filósofos con hambre, reyes destituidos, duendes borrachos, niños gatos y hasta mesitas de luz enojadas.
No no importaba, nosotros seguíamos sacando papeles escritos de nuestros bolsillos de nuestra ropa interior de nuestra alma. Y las soltábamos al viento para que se elevaran al paraíso o descendieran al infierno, para que corrieran libres o cayeran a nuestros pies, agotadas.
Algunas atrevidas, tocaban la cola de los duendes que nos escuchaban, otras se sumergian tristes y cansadas en algún vaso de vino y emergian borrachas de tristeza llorando sus frustaciones.
Yo estaba leyendo una de mis tonterías, esa que escribí al borde del precipicio desolado de la desesperanza, y al levantar la vista del papel, te vi, dulce ilusión esperada, con tus ojos sonrientes y tu boca iluminada, la carita de luna llena me miraba fijo y divertida, se reía de mi tonta desconfianza del mundo. Y te fuiste, te alejaste después de regalarme una visión de tus dientes maravillosos y yo como siempre me quedé con mis papeles en la falda boquiabierto, esperando...
Sobre el autor

lunes, 7 de agosto de 2006

VIDEOPOEMAS 1

sin título (autor: adrián campillay)

Realizado para la 2da. TRIMESTRAL LA MANDORLA 2005. Como parte de una intervención del espacio que incluyó 3 monitores simultáneos y seis películas. Tema: "la levedad", para más info:
http://guadalupeaguiar.blogspot.com/
o directamente en el artículo: Segunda Trimestral de Arte La Mandorla 2005 “Levedad”
..............................................................
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jueves, 11 de mayo de 2006

INVITACION: El Momo / Cultura Activa

EL MOMO POESIA invita a visitar el espacio interdisciplinario montado en el interior de la FERIA INTERNACIONAL DE ARTESANIAS, la que se llevará a cabo desde el 11 al 21 de mayo de 2006 en el FERROURBANISTICO de la Ciudad de San Juan (Av. España y San Luis).
El espacio ha sido cedido a Cultura Activa, grupo conformado por artesanos, músicos, escritores, artistas visuales, titiriteros y gente de teatro, quienes dede hace años insisten en la construcción de un espacio interdisciplinario, en el que puedan confluir distintas expresiones de la cultura popular.

El espacio dedicado a la literatura estará coordinado por el equipo de EL MOMO, más especificamente por los escritores: Adrián Campillay, Ernesto Simón, Omar Alcaráz, Daniel Spadaro y Adrián Salas, entre otros. Contará con una mesa permanente de libros y lecturas diarias, las que comenzarán a partir de las 20,30 hs. Para quienes quieran exponer sus publicaciones (lo que incluye venta de las mismas), éstas se recibiran a partir del mismo día 11 de mayo en la carpa cedida a Cultura Activa, a partir de las 16 hs. y durante el tiempo que dure la feria.
Durante estos 11 dias pasarán por el escenario de la Carpa más de 70 artistas locales, el detalle de cada día será publicado el las páginas de EL MOMO.
Diariamente, a partir de las 20 hs. se abrirá la sección de espectáculos con una radio abierta (comandada por Julio Lepez y Roberto Guevara) a la que se irán acoplando las actividades de los músicos, escritores, titiriteros y demás.

día 11 de mayo
LECTURA DE POESÍA:

Mauricio Perez Ruz (Chiro), Adrián Campillay y Omar Alcaráz.
Presentación: Ernesto Simón.
MUSICA:
Mario Robledo y Cuyanamentegiovenco.

Como adelanto:
Algunas de la bandas que pasarán por la Carpa de Cultura Activa
: La Morocha, Desierto, Mamá Perfecta, Cuyanamentegiovenco, El Futre, El Grillo, Los herederos del viento, Gevara y los rompevientos, Pablo Blanco, Eduardo Bustos, El Tren, y muchos más.

Algunos de los escritores que leeran y disertarán en la Carpa de Cultura Activa: José Campus, Pablo Ramos (Bs. As.), Omar Alcaraz, Ernesto Simón, Chiro, Victor Nobre, Adrián Salas, Adrián Campillay, Inés Eguaburo, Sebastián Origuela y muchos más. Habrá además días ddicados a la lectura de los poetas: César Vallejo, Nicanor Parra, Ramón Rubina y Carlos Guido Escudero.

Los plásticos: Silvio Campillay, Daniel Quinteros, Natalia Safe.
Los titiriteros: Luna Lunera, Manos en movimiento, La tribu andariega, Títeres a contramano, Títeres del tiempo.

viernes, 21 de abril de 2006

JOSE CAMPUS presenta su libro

HOY 21 de abril, el poeta y dramaturgo sanjuanino
José Campus persentará su tercer libro de cuentos:
VOLUMEN 3.
El acto se desarrollará a partir de la 19,30 hs.
en la Facultad de Filosofía Humanidades y Artes de la UNSJ,
ubicada en las intersección de las calles Ignacio de la Rosa y Sarmiento.
La presentación estrará a cargo de la Profesora Delia Beatriz González,
quien es además la prologista del libro en cuestión.
LOS ESPERAMOS.

lunes, 13 de marzo de 2006

de HUARPES Y TUMBAS


urban huarp (adrián campillay)
dedicado a Ruberto Guevara ...y los rompevientos.


una vez que la espina
se metió en el suelo

lo hizo cuerpo de su sangre

el desierto tuvo miedo
de volverse loco.


desde entonces
espera la tierra.

jueves, 2 de marzo de 2006

Evolución


Sábado a la noche. Una multitud de jóvenes caminan por la Avenida Libertador a la altura de los bares. Son tres o cuatro cuadras en las que no cabe ni un solo pub más. De visita en la ciudad, el hombre de unos setenta años decide caminar por la zona. Se pone los antejos oscuros y un gorro de lana. Así no van a reconocerme. Nadie va a reconocerme, piensa.
Camina. Se detiene cada tanto. Escucha. De cada pub sale una música furiosa, distinta, recordada. Entra a uno, Deep Blue resto bar, dice el cartel de la entrada. Ni bien abre la puerta, una ráfaga de rock lo recibe. Una banda formada por pibes de no más de dieciocho años está tocando. “Cada vez que respiras” suena en el ambiente, y no queda espacio en el lugar para otra cosa que no sea esa vieja canción. El hombre escucha unos segundos y se apresura a salir. Maldita civilización, piensa, hace más de cincuenta años que compuse esa canción y la humanidad no ha evolucionado nada.
Sting apresura el paso y decide volver al hotel.

Ernesto Simón, Argentina.

lunes, 27 de febrero de 2006

adrián campillay

EL AMOR Y OTROS MUNDOS

Penetro en el dios descalzo

de los desesperados de amor

¡esas pobres almas!
pobre dios, desprotegido,
sus anchos pies
cuelgan
de varias sogas amargas

y es inútil
que una primavera
les nazca en los labios

cual fruta por morder

o cual destino

no van
más
que
a donde se desespera.

martes, 20 de diciembre de 2005

ADRIAN CAMPILLAY /el ojo del bandoneón/ SAN JUAN, Argentina.




















ritual

Voy hasta la forma raída de mis huesos
me levanto de la cama envuelto en mi cuerpo

ungüento de madre me sostiene

me lleva por calles donde me contagio de pena

me doy vuelta como un guante en la soledad de mis pensamientos

he muerto sin morir,
he regresado,
soy hijo sin pies y camino en mi cabeza enferma
doy rondas en mi celda de huesos
así la historia desaparece

me quedo completamente solo sin poder verme a mí mismo

sentado mientras todo pasa, el tiempo, la muerte,
el hambre golpeando las puertas o derribándolas a patadas
las visiones de ciegos desesperados en la luz
y no es otra que fuego y nos mata

es por eso al entrar a mi cuerpo recojo cenizas
cuyo destino no es el mar,

ni el viento,

sino el desierto de las palabras.


...
los soñadores abren los ojos para ver una ciudad vacía.
la primavera duerme en ese hueco que nadie ve.


así la calle continua
soñando aquel sueño.
sueño inmóvil.
fotografía sin rostro en donde sin querer
nos reconocemos y a partir de ahí:

la calle sueña dentro de nosotros.




LA CASA Y EL MENDIGO
—¿De dónde vienes?
Preguntó la casa
rompiendo silencio
que traía en los ojos.
—De un país
de rocas suaves
como tus paredes,
donde faroles alumbran mis penas,
y quienes te habitan: pasean hijos y perros.
—¿Qué haces entre ellos con tu odio?
tienes pies, andas la tierra...
Preguntó la casa
y el mendigo
dibujó en su cara
la mitad de una sonrisa.
—Estiro mi mano
y en la palma
escupen sus monedas
con asco. Voy donde los míos
a buscar nuestra niñez

cantamos tangos

estamos tristes

tan tristes,
que nunca lloramos.


Y la casa lloró.




Textos extraídos de EL OJO DEL BANDONEON
-tango en 4 actos-Ed. La piedra en la honda,
San Juan, 2001.

jueves, 10 de noviembre de 2005

desierto DISCO/DEMO

Rock, poesía e imagenes, es la propuesta de la banda sanjuanina DESIERTO. Se está distribuyendo un disco/demo, el cual contiene cuatro temas, grabados en estudio EL HORNITO, con la asistencia de Sergio Manganelli. La banda está integrada por Leonardo "Ticón" Almazán (guitarras y voz), Rafael "Faelo" Morales (bateria) y Gustavo "Gato" Reinoso (bajo). Acompaña al disco una interesante y cuidada gráfica, la que contiene a las letras. Para acceder a la gráfca y más datos sólo tenés que hacer clic AQUÍ.


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