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viernes, 3 de septiembre de 2010

CARINA MARANESI / Rivadavia (Mendoza, Arg.)




Psiquiátricos
Asilos
Cementerios
Cárceles
Chacaritas

Museos modernos

Alfombra
de lo  que abajo
rejunta
y esconde
la escoba
y la mano que irá
a destino  cierto de:

Psiquiátricos
Asilos
Cementerios
Cárceles
Chacaritas
Museos modernos.


Aquí está
Sostenido en dos piernas
Tratando de asirse a todo
De apresar al mundo
Con  sus manos.

Envuelto en telas, costuras,
Remendado por fuera
Des-armado por dentro.

Osado
Creyendo poder defenderse
Con un cuchillo sin filo
Con una navaja mellada.

Asilado  por ratos
En cama propia o ajena.

Creyendo saber, entender,
Digitar, medir, mandar…

El muy pobre…

Con cabeza pequeña
Para tantas cosas, para tanta vida…

Con una neuronita o dos
Que parpadea como puede
A  ritmo contado
de lunas y soles.

más textos de Carina Maranesi en EL OJO DEL SUR
Fotografías: Hospital Siquiatrico Serbio (FUENTE) 
...

lunes, 1 de junio de 2009

POESIA EN EL ESPEJO Carina Maranesi. Rivadavia, Mendoza / Arg.

Fotografía: Albertico
...
1

Una mujer late
bajo la capa quieta
de esta noche oscura.
Crisálida.
Soledad.
Boca abierta y muda
como un grito de Munch
hacia adentro del estío.


2

Esta casa del cuerpo
deshabitada, hueca,
podría colmarse.
Un choque de astros
la chispa entre espadas...
o sólo un milagro
en esta corpórea
atea
catedral humana.


3

Colibrí.
Beso fugaz.
Estela verde
trazada en el aire
de flor en flor.
Ellas creen haberte soñado,
pero existen,
corolas en suspiro,
preñadas
por una nostalgia de ti.




MANOS


He heredado las manos de mi padre,
las duras manos de mi padre,
las que golpeaban con retirada de caricias,
las fuertes manos de cinchar
con una vida chúcara, montaraz, ladina.
Todas las grietas de las manos de mi padre,
por ellas, a él, le manaba
frío de hierro, candente fuego,
a mí, esta tinta oscura y obstinada
que tanto se le parece.





...
Compañero
mate a la muerte, vuele,
deje que en el filo
de su palabra y de su risa
se corten los tontos
hilos de su telaraña.
Mate a la Muerte.
Mire, yo soy pobre
pero vengo a esta vida
como una boba
condenada feliz
y es mi oficio
dibujarle con los dedos
rosas negras en la barba,
rasgarle risas de las entrañas,
afilarle los dientes
con mi carne para que recuerde
compañero
que también puede morderse con dulzura
Vamos, mate a la Muerte,
párese conmigo
en esta tardecita del tiempo
y aguantemos juntos
a que la Belleza
nos llueva sus colores
sobre los cuerpos desnudos
y sin paraguas...




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