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martes, 20 de marzo de 2012

WEEK END de Ramón Rubina Guajardo por PROYECTO VACAS (Rock and poe del desierto)


FIN DE SEMANA by adrián campillay


Pista perteneciente al PROYECTO VACAS (Rock and Poe del Desierto)
Música: Adrián Campillay
Texto: Ramón Rubina Guajardo
Voces: Alberto Román, Adrián Campillay, Bruno Bustamante Torino (Frase final: José Campus)
Producido en San Juan, Argentina.
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WEEK END (poema de Ramón Rubina Guajardo / Chile)

Los lunes me salen escamas.
Los martes ladro bajo la luna.
Este miércoles me eché hormigas en los ojos.
Salgo con un paraguas negro los jueves.
Orino en una botella y reparto pescados los viernes.
Hoy es sábado y me corté la oreja para sacarla a pasear con una pita.
Dicen que es domingo: Yo sólo veo paredes blancas y,
En el techo, un hombre con enormes alas que gotea
Sangre sobre mi cabeza.

lunes, 6 de septiembre de 2010

PROYECTO VACAS "la salud de la espina"







Corazón que no siembras
la salud de la espina.

¡Protégeme!
de esta luna ciega.
De este barrio enfermo.
Arde el hambre
sin incendiarse
cigarro que nunca termina.
De un lado a otro los cuerpos
pasándose la pena
de una mano a otra
como pan
como porro.

Corazón que no siembras
la salud de la espina.

¿por qué tu ilusión
no tuvo esperanza?
sembraron tus hijos
la costumbre en la piedra
y la piedra les devolvió el pan

duro

de corazón

en todas sus preguntas.

MAS MATERIAL DEL PROYECTO VACAS

PROYECTO VACAS (Rock and Poe del Desierto):

Alberto Roman: textos y voces
Adrián Campillay: textos, voces y máquinas
Leonardo Almazán: guitarra y máquinas
Bruno Bustamante: guitarra y máquinas
Ernesto de Vera: maquinas y sonido (drums master)

La MÚSICA compuesta por PROYECTO VACAS.
ANIMACIÓN DIGITAL Y EDICIÓN DE AUDIOVISUAL: Adrián campillay.
CÁMARAS: Alberto Román, Claudio Campillay, Adrián Campillay.
DIBUJOS: Silvio Campillay, Mariela Moreno.

lunes, 9 de agosto de 2010

PROYECTO VACAS / A la mamá de Galtieri



PROYECTO VACAS (Rock and Poe del Desierto):

Alberto Roman: textos y voces
Adrián Campillay: textos, voces y máquinas
Leonardo Almazán: guitarra y máquinas
Bruno Bustamante: guitarra y máquinas
Ernesto de Vera: maquinas y sonido (drums master)

La MUSICA compuesta por PROYECTO VACAS.
ANIMACION DIGITAL Y EDICION DE VIDEO: Adrián campillay.
CAMARAS: Alberto Román, Claudio Campillay, Adrián Campillay.
DIBUJOS: Silvio Campillay, Mariela Moreno. 

martes, 15 de septiembre de 2009

PROYECTO VACAS: "A la mamá de Galtieri"

PROYECTO VACAS (Rock and Poe del Desierto):
Alberto Roman: textos y voces
Adrián Campillay: textos, voces y máquinas
Leonardo Almazán: guitarra y máquinas
Bruno Bustamante: guitarra y máquinas
Ernesto De Vera: maquinas y sonido (drums master)

La MUSICA compuesta por PROYECTO VACAS.
ANIMACION DIGITAL Y EDICION DE VIDEO: Adrián campillay.
CAMARAS: Alberto Román, Claudio Campillay, Adrián Campillay.
DIBUJOS: Silvio Campillay, Mariela Moreno.

lunes, 24 de agosto de 2009

AUNQUE AMANECIA / proyecto vacas


PROYECTO VACAS (Rock and Poe del Desierto):

Alberto Roman: textos y voces
Adrián Campillay: textos, voces y máquinas
Leonardo Almazán: guitarra y máquinas
Bruno Bustamante: guitarra y máquinas
Ernesto de Vera: maquinas y sonido (drums master)

La MUSICA compuesta por PROYECTO VACAS.
ANIMACION DIGITAL Y EDICION DE VIDEO: Adrián campillay.
CAMARAS: Alberto Román, Claudio Campillay, Adrián Campillay.
DIBUJOS: Silvio Campillay, Mariela Moreno.

UN POCO DE HISTORIA VACA
(por Adrián Campillay)

Hace más o menos unos tres años y partiendo de una idea que tenía que ver sobre todo con la literatura, comenzó a desarrollarse lo que terminamos llamando PROYECTO VACAS.
Por aquel tiempo, en el que el proyecto era integrado sólo por Román y yo, comenzamos componiendo algunas pistas electrónicas a las que montamos nuestras voces; trabajamos en un principio con textos propios pero pronto fuimos sumando a otros autores tales como José Campus y Hector Urruspuru, entre otros.

Al mismo tiempo realizamos un amplio registro fílmico y fotográfico, el cual pensamos en incorporar a las pistas, nos metimos así con la animación digital y el dibujo, para ser sinceros sin saber exactamente lo que queriamos obtener; produjimos algunos videos y proyectamos una puesta en escena que pudiera de alguna manera integrar los lenguajes incorporados hasta el momento.

En medio de todo eso, aproximadamente al año de iniciado el proyecto, tuvimos la suerte de toparnos con tres músicos (cosa que nosotros estabamos muy lejos de ser), con lo que a la pura electrónica se sumaron las guitarras y sobre todo el conocimiento y la experiencia de quienes se dedican de lleno a esta disciplina que terminó siendo, dentro del proyecto: tanto o más importante que lo escrito, que es de donde partió todo.

El resultado fue una docena de pistas y videos, más un par de puestas en escena que intentaron integrar, como deciamos anteriormente: la imagen, la música y la literatura.

Eso, más o menos, es lo que el POYECTO VACAS es, o intenta ser. Un espacio de experimentación que partiendo de la palabra escrita (u oralmente improvisada) integra lenguajes y personas con distintas capacidades expresivas. El proyecto permanece abierto y acepta propuestas para seguir adelante. De a poco y en estas páginas, iremos mostrando algo de lo terminado, esperando que de ello surjan nuevas ideas e incorporaciones.

UN TEXTO VACA:
la palabra vaca

escribo desde mi habitación africana en el paraíso
no puedo reconocer entre una droga y una mujer
del mismo modo en que una mujer no me distinguiría
entre un montón de botellas.

patrones
áfricas
y calzoncillos para el paraíso.

ya me cansé de las falsas vacaciones.
se parecen a la palabra vaca.
a la palabra gandhi.
siete mil kilos de asado caminando
y un millón de muertos de hambre.

mi hijo jurando la bandera.
¿alguna vez se preguntaron qué significa eso?
somos todos unos hijos de puta.

ustedes no!
niños.
tienen derecho a apretar el gatillo.


martes, 28 de julio de 2009

de "LIBRO DE LAS TRANSFIGURACIONES" por adrián campillay

Fotografías: Alberto Román / A. Campillay
p r o l o g a l




es noche de octubre y el trovador maldito ha oído crujir los huesos dentro de sí, reanuda la carta en contra de su destino, empujado por un deseo oculto, un deseo sin dios y sin patria, como los que siempre tuvo y casi olvidó, no sabrá nunca por qué, ni cuándo, a ciegas guardó el cuchillo que llevaba a todos lados.
La noche es inmensa, espesa, inalcanzable; en todas partes la luna reclama su venganza de luz y misterio. A veces, a la sombra mortecina de un árbol, sus rayos acarician los cadáveres que adornan el mundo; en ese espectáculo sin vida se regocija, se duele, vuelve a si mismo. Ya nada cambiará el curso de los días y recuerda –de golpe– que el poeta es un asesino. Con ese recuerdo vienen a su mente los cuerpos, las lenguas, los disparos, la sangre, la pasión, los intestinos y los ojos de todas las personas que asesinó, a sangre fría y fría es la daga que acaricia. 
Madre del carbón y la piedra su corazón, sus manos, sus modales que mienten y su dolor que dice la verdad ¿pero cuál? ¿y cómo? si la luna sangra y la falsedad de cada hombre y mujer de este mundo lo sostienen. Lo sostienen  –digamos– desde una perspectiva que nada tiene que ver con sus pensamientos ¿y que mierda tienen que ver sus pensamientos, incubados en la mentira y alimentados por la mentira misma? En el barrio de donde vino no existían esas preguntas. Su primer amor fue una forma de conocimiento desesperado, era necesario entender todo, hasta lo imposible, cada detalle, lo que nadie se explicaba, ni se preguntaba, hasta la última remotísima posibilidad, de un modo maníaco, obsesivo. 
De ese mundo de lógica solo obtuvo una resaca horrible. De niño creyó ser menos que nada, sin embargo no pasó mucho tiempo antes que se diera cuenta de lo que entendió como una condición que lo separaría para siempre de los demás. Por primera vez oyó las palabras caer dentro de las cosas, después de lo cual entró en trance. Pasó una parte de su niñez metido en un armario, autorecluido, acompañado de una radio, un cuaderno y dos o tres libros. Sólo después tuvo amigos, pero al salir del armario sintió que se había abierto otra grieta, se había producido un cambio que era en el fondo una curación, como si le hubieran conferido una libertad condicionada se movió con cautela entre todos los seres, incluidos árboles, silencio y espera. 
Ahora la espera es un signo menos. El olvido de si mimo comenzó esperando que el mundo se hundiera por si solo, se incendiara mientras permanecía adormecido en la burbuja. 
Pronto olvidó el sabor de la sangre, el olor del vino. La tibieza de un cuerpo desconocido en la noche, un cuerpo ebrio y desconocido y el olor de un sexo en la oscuridad de un cuarto también desconocido. Era como si hubiera vuelto al armario sólo que ya sin ninguna inocencia –vehículo de toda curación-. Había probado el sabor de las drogas y los crímenes, los resultados distorsionados y muertos ¿y por qué había usado tanto esa palabra? —se preguntó—, justo cuando la noche masticaba tranquila, su fila de cadáveres. Envuelto así en esa suerte olvidó toda cosa, todo olvido. Y parecía que la carta, era lo único que no había olvidado. Se recordaba a si misma, hablaba ciega en las sombras del pasado y el futuro haciendo al tiempo circular, o cuadrado, los triángulos eran una dificultad. Esa vieja carta, motivo de todo deseo, se parecía a la razón de su vida ¿y por qué ahora su amiga lo miraba otra vez, otro cuarto de hora, otro cuarto de noche, como hace dos mil millones de años o dentro de cinco mil millones de años, ayer, hoy, mañana o nunca? ¿y por qué importa si la realidad ha sido escrita en la piel o en el deseo que viaja? siempre a cualquier lugar, siempre a su destino.
Su amiga nunca imaginó este crimen pero él lo tuvo en mente ...siempre, cuando la presa te mira a los ojos es difícil imaginarla, el asesino es: asesinado y el orden del cosmos cumple su cometido. El amor es lo único que nos acerca a la verdad, la verdad animal, nuestro último instinto.
Hueso por hueso cuenta los golpes, su amiga siente sed, hambre de un cuerpo y él sólo puede ofrecerle su sonrisa. En esos pensamientos la vida lo reclama, en esta doble partida sus cartas se confunden pero vuelve a si mismo. En su propia mentira se siente más limpio el aire y el cielo es el cielo, cayendo, siempre, sobre todas las cosas, sobre las vidas que se olvidan y las nuevas muertes, los nuevos caminos que no van sino al mismo sitio. 
La carta: anónima, circular, interminable, despliega su pintura que nadie puede entender. ¡Nadie! ...salvo él, herido de su destino y sin derramar una lágrima ¿para qué llorar? se pregunta y luego llora desconsoladamente. En su llanto el mundo se separa hasta desintegrarse. Sólo madres hay para curar este olvido, que no es olvido, ni rencor, ni nada parecido. Se parecen tanto a su carta los olores de la muerte y de la vida, lo delicioso y podrido. Y aunque ahora su amiga duerme desnuda en su deseo no encuentra razón para tocarla. Será mejor así, hasta que todo vuelva a su sitio, hasta que todo se quiebre y ya no queden huesos ni sombras, ni recuerdos que lastimen, ni horas que mientan y tampoco ninguna verdad. 
En ese terreno su vida se abrirá hasta habitar todo sin miedos, incluso su cuerpo y nada, absolutamente nada. Tal es la carta, y tal es el vicio. Su amor había crecido hasta abrazarlo todo, hasta asfixiarlo, hasta que todo se había vuelto demasiado pequeño. 
Aquel cuerpo desnudo le recordó al olor del pan en la ciudad abandonada de los sueños; de eso no había duda pero el olor de aquel cuerpo era también como una mañana recién nacida sobre el mar, con los primeros sonidos del puerto en la espalda. Era algo nuevo y viejo, salado y dulce, suave pero podía paralizar. También se parecían sus huesos, húmedos y firmes, a aquellos palos olorosos de los que se amarran los barcos, para que no se los trague el maligno. 
Pero ahora la espera es un signo menos, mejor no hablar del tiempo en estos momentos. Aquel cuerpo no debe atormentarlo, no debe ser su víctima. El olor del pan, y una lámpara en el cuarto completamente vacío, frío como un hueso muerto. ¿y por qué debía reanudar la carta? ¿debía o quería hacerlo? ¿fueron las palabras quienes desencadenaron los hechos o los hechos quienes desencadenaron a las palabras incluso antes de haber sucedido? de nada servía conocer las respuestas. El olor del pan era una señal. Su vida estaba llena de señales. ¿Acaso estaba loco? Tanto, como el mismo Cristo el día de su crucifixión. Si ella despertara y lo encontrara con el puñal en la mano tal vez sonreiría inocentemente, como se le sonríe a un demente. Si acaso se le ocurriera abrazarlo sería una suerte. Algo inesperado, como una llamada a mitad de la noche o los versos que se le ocurren mientras camina hacia adentro en bares y calles. Con sólo un abrazo podría ella hacer que ablandara él sus dedos alrededor de la empuñadura del cuchillo, sólo un gesto y entonces: se da cuenta de golpe, se ha quedado sin palabras. El poeta muerto dentro de él es un muerto particular, siente sed, de vez en cuando necesita un cigarro, pero no siempre está dispuesto a soltar esa sustancia en la que el caos adquiere su verdadero significado, su único posible orden. 




POSDATA7.

todos están locos en el bar
girando en su propio y merecido naufragio
solos
en la letra de un tango
o buscando sus hijos perdidos
en la oscuridad de antiguo mar
no importa
todos están locos y eso tampoco es importante
todos estamos locos y nadie lo sabe
así es mejor
porque si no
querrían matarnos
y eso no sería lo suficientemente importante todavía.




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