domingo, 21 de octubre de 2012

PIZARNIK canta desnuda

 Imagen por Ryan McGinley

Cantora nocturna (A. Pizarnik)                              
Joe, macht die Musik von damals nacht...

La que murió de su vestido azul está cantando.
Canta imbuida de muerte al sol de su ebriedad.

Adentro de su canción hay un vestido azul, hay
un caballo blanco, hay un corazón verde tatuado
con los ecos de los latidos de su corazón
muerto.

Expuesta a todas las perdiciones, ella
canta junto a una niña extraviada que es ella:
su amuleto de la buena suerte. Y a pesar de la
niebla verde en los labios y del frío gris en los
ojos, su voz corroe la distancia que se abre entre
la sed y la mano que busca el vaso.

Ella canta.

lunes, 18 de junio de 2012

martes, 29 de mayo de 2012

Charles Bukowski / Un poema desagradable




siguen escribiendo
bombeando poemas
jóvenes y profesores universitarios
esposas que beben vino toda la tarde
mientras sus maridos trabajan,
siguen escribiendo
los mismos  nombres en las mismas revistas
todos escribiendo un poco peor cada año,
sacando una recopilación de poesías
y bombeando más poemas
es como un concurso
es un concurso
pero el premio es invisible.


no escribirán relatos ni artículos

ni novelas
sólo siguen
bombeando poemas
cada cual sonando más y más parecido a los otros
y menos y menos a sí mismo,
y algunos de los jóvenes se cansan y abandonan
pero los profesores nunca abandonan
y las esposas que beben vino por las tardes
nunca jamás abandonan
y llegan nuevos jóvenes con nuevas revistas
y hay algo de correspondencia entre poetas hombres o mujeres
y algunos polvos
y todo es exagerado y tedioso.


cuando les devuelven los poemas

los pasan a máquina de nuevo
y los mandan a la siguiente revista del directorio,
y dan 
recitales
todos los recitales que pueden
gratis la mayoría de las veces
esperando que alguien por fin comprenda
por fin aplauda
por fin los felicite y reconozca su
talento
están todos tan seguros de su genio
dudan tan poco de sí mismos,
y la mayoría vive en North Beach o Nueva York,
y sus caras son como sus poemas:
parecidas,
y se conocen entre ellos y
se juntan y odian y admiran y eligen y descartan
y siguen bombeando más poemas
más poemas
el concurso de los pelmazos:
tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac...

Charles Bukowski. 
El amor es un perro del infierno
Traducción de Ciro Arbós
Visor de poesía



Pájaro azul

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro, no voy
a permitir que nadie
te vea.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero yo le echo whisky encima y me trago
el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que esté ahí dentro.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres
hacerme un lío?
¿es que quieres
 
mis obras?
¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros
en Europa?

hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo ya sé que estás ahí,
no te pongas
triste.

luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro, no le he dejado
morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar
a un hombre, pero yo no
lloro,
¿lloras tú?


(Versión de Rafael Díaz Borbón)

 
Reseña biográfica

Poeta y novelista norteamericano nacido en  Andernach, Alemania, en 1920, trasladado a Los Angeles, EE.UU., en 1922.
El traumático ambiente familiar que soportó en su infancia lo convirtió en un joven de carácter conflictivo, amante del alcohol y de la vida bohemia, costumbres que sólo abandonó por períodos muy cortos de su vida.
 
Algunos estudios de arte, periodismo y literatura, fueron la base para iniciar su carrera literaria, publicando los primeros poemas a la edad de treinta y cinco años.  Su obra, unas veces realista y brutal, y otras, tierna y sentimental, está representada por más de treinta publicaciones, entre las que se destacan:
 "Crucifijo en una mano muerta" 1965, "Cartero" 1970, "El amor es un perro del infierno" 1974, "La senda del perdedor" 1982, "Shakespeare nunca lo hizo" 1990, "Peleando a la contra" 1991 ,  "La última noche de la tierra" 1992 y "El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco" 1994.
Falleció en 1994.

martes, 15 de mayo de 2012

VIEJOS PAPELES / adrián campillay


El aire amenaza a la noche deshecha en su misterio

tu luz es luz

pero la superficie sobre la que se derrama su recuerdo
es un cuerpo inerte y sin espera
las voces de las cosas se confunden con insectos
puertas que se cierran, vehículos que voltean
a orillas de las autopistas
como caros juguetes

en esta ciudad
no has dejado
siquiera un rastro
que no desaparezca al desearlo

tu luz es luz

pero el aire
amenaza
con derrumbar
toda quietud

que es en donde
por un segundo
me encuentro
con tu sombra.



INCESTO

Desde un principio fueron hermanos
compartieron la saliva y el dolor de estar apretados
en un pésimo momento contra el vientre

probablemente el vientre de dios

duermen
desde hace años en vidas separadas
con un ojo miran los recuerdos caer en los hechos
con el otro sueñan y mienten hacia adentro
la soledad de haberlo entendido todo

                        así

no necesitan probar su amor

saben que todo cuanto pueda suceder
no alterará el curso de la sangre

mientras el vampiro duerma
tal vez
se les queme un poco la piel

al encerrar tanto deseo
se abran las puertas
del infierno

lágrima y arruga en el imperio salado del mar

en sus tormentas increíbles


en reverso desierto
una flor alumbra
el mescal
en cuya mirada

se puede quedar atrapado para siempre.

                                                                Dibujo: A. Campillay

Más papeles viejos:
ANIMALES SUELTOS / Poesía Sudaka

domingo, 6 de mayo de 2012

ANTONIN ARTAUD

No podemos vivir eternamente
rodeados de muertos
y de muerte.
Y si todavia quedan prejuicios
hay que destruirlos
"el deber"
digo bien
EL DEBER
del escritor,del poeta, no es ir a
encerrarse cobardemente en un texto,
un libro, una revista de los que ya
nunca más saldrá, sino al contrario
salir afuera
para sacudir
para atacar
a la conciencia publica
si no
para que sirve ?
y para que nacio ?

ANTONIN ARTAUD


domingo, 1 de abril de 2012

LAURIE ANDERSON - LANGUE D'AMOUR



aunque tu corazón recircule

lunes, 26 de marzo de 2012

VENDAS & GASAS poema de Tomás Watkins

Tomás Watkins (FOTOGRAFÍA: Adrián Campillay)


VENDAS & GASAS


2004,
creo que ahí comienza
todo:
los viajes, el frío,
el vino. Los golpes
a uno mismo
dado
vuelta. Las manos rotas,
temblando, el pie sangra
y la jefa de guardia me grita,
–borracho,
con los casos serios
que hay.
Comienza de pibe
con perros que te muerden,
con laderas rojas de bardas
donde nos tirábamos
sentados en cartones,
la risa desbocada
y la mente haciéndose agua.
Más tarde empecé a robar
nostalgia a las tardes, al cine,
a libros que leía por única vez
y perdía.
Pocos años de vida y se veía venir,
tanta sed de cosas rápidas,
el alcohol esperando
ahí afuera.
Y la plata para las vendas,
y la plata para el cartel
que rompí a trompadas
una noche de whisky.
Entonces el juzgado,
de testigo, de acusado,
víctima siempre
y la doctora que no logra
mi redención.
Ella y sus piernas,
sus pechos enormes,
masticando chicle
jurídicamente.
Me aconsejaron
que no la deje
hasta que todo se calme;
no pude hacerlo.
Debe haber empezado
aquella tarde
cuando no llamé a mi viejo
para el cumpleaños.
Dos días más tarde
lloré.
Por la inclemencia,
el tiempo perdido.
Mi viejo trajo ese libro
con un cuento para cada día del año,
nos leía al Pablito y a mí
[Belcebú lo tenga en la gloria,
se fue a una ciudad colorada
a vender algo
y lo vendió todo];
jugábamos al fútbol y leíamos,
qué magia de pibes.
Salvo el Luigi:
años después
apareció de milico
al que le pesa la camiseta,
nos dijo –qué bueno verlos,
dejen de fumar,
hay chicos.
Ahora que lo pienso
estaba Sofía,
aquella chica implicada
en mis primeros cigarrillos.
Cuando mis viejos me preguntaron
dije
que ya era tarde.
Teníamos viento,
a veces silencio.
15 verdes años:
ella
eligió.
O empezó cuando Aylén dijo
que los poetas somos
un poco más lentos,
aquella tarde lluviosa
que perdí mis palabras
tratando de armarle el corpiño.
Ahora cambió el discurso
y cría a su hija
lejos del pibe que la golpeaba,
que también mordió a Delfina
en la frente y una vez
me gritó –¡no te metas
en mi vida!
Debí romperle la cara,
estábamos justo
enfrente de la farmacia
donde me conocen.
Son cosas que pesan
por no ser santos, por guardar
la intención y el deseo
para un momento ideal.
[En el libro de ese pibe
decía
“matar: quitar la posibilidad
de las miserias y conquistas,
de lidiar con la resaca,
la oportunidad.”
Una mierda, la crónica.]
Cuando pasa tiempo y no veo
a este sujeto fascinante y violento
me siento intranquilo;
pienso en la nueva víctima,
en su casa,
los seres queridos.
No empezó ahí, es cierto,
pero la Biblioteca fue mi faro,
un pararrayos, el manantial.
Las socias se acercaban salvajes
en la escasez de la tarde
y reían.
¿Qué fue de la gordita con trenzas
que batió el récord
de permanencia en sala?
¿y de las otras dos,
en eterna maniobra?
¿De qué se reían?
Ahora las cosas cambiaron
pero ellas siguen frescas,
en estación,
como en un poema
de otro.
Los viajes trajeron
de nuevo el aire fresco
que reinaba en la plaza,
cuando creía que el mundo
era hacer goles.
Viajar es bueno, una vez
miré a una mujer a los ojos
y me vi mirando a otra mujer a los ojos,
en otro lugar, no hace tanto.
Alguna de ellas me dijo
–tenés talento
para los finales. El viaje hace bien,
y olvidar.
Después la vuelta, tener que volver
con frío, calor,
película o baño.
Chatarra,
chatarra en los pueblos del regreso,
chatarra somos
aguantando el peso
de la cara oxidada.
Escribo mientras la gente
se va quedando dormida;
los colectivos tienen luces
dentro y fuera.
Escribo porque ahora no tengo
las manos vendadas,
estoy en paz.
No puedo recordar
tantos viajes, tal vez lleve
fragmentos, esquirlas,
dos líneas, el vino inconstante,
las señoras inmortales
leyendo poemitas
para sus nietos, egoístas.
Y el calor, la humedad,
lluvias torrenciales y uno siempre
distinto en los recuerdos,
en las cosas que dejamos
o no tenemos
y el clima de a poco
se mete en las letras.
“Siempre la misma cantinera,
siempre la misma canción”
en el anfiteatro donde aterricé
de cabeza y le dije a una mujer
que no estaba en oferta;
di un paso en falso
desafiando la noche:
el pasto y los vidrios
en mis dedos.
Vendas & gasas,
barata la caída,
un clavado sin agua
para complacer al mareo.
–Cuidate, la garganta es débil
me dijo mi viejo.
Pelado, me hubieras visto,
tan prolijo venía
con los codos morados
de sangre, de vino,
de noche en el piso
y la agüita, el rocío
en la espalda del Seba
con raíz en el pasto.
Vuelvo en forma de prosa, –¡Ja!
dijo ella, –¡vos no podés
volver en forma de prosa!
Pero vine,
vine en forma de prosa
y escribo la sangre de mis amigos
que no puedo traerme;
escribo la muerte de las mujeres
de mis amigos que no puedo traerme;
escribo el recuerdo
de las mujeres muertas
cuyas manos siguen cubriendo
a mis amigos que no puedo traerme;
en Chile o en Bahía Blanca,
de poesía o de cáncer,
la muerte nos muerde los labios
cada vez que amamos
el vino, el vodka, la birra de Ale
y el idiota que dijo –¡porro! bien fuerte
para que no fumemos más,
y callemos.
Debió comenzar
de un momento a otro,
tortura o suerte;
pero debe terminar.
Se cansan las ventanas,
los cordones, las salas de espera
de consultorios blancos.
Hoy no soy más grande, no he cambiado,
me voy a cortar el pelo
y aprendí cuánto tarda
en curar cada herida:
la de los pies
molesta tanto
que no podés escapar;
la de las manos
siente vergüenza.
Hay otra,
más profunda y secreta;
tanto
que ya no duele.

AUDIOTEXTO DE TOMÁS WATKINS (editado por LaKarmen)


martes, 20 de marzo de 2012

WEEK END de Ramón Rubina Guajardo por PROYECTO VACAS (Rock and poe del desierto)


FIN DE SEMANA by adrián campillay


Pista perteneciente al PROYECTO VACAS (Rock and Poe del Desierto)
Música: Adrián Campillay
Texto: Ramón Rubina Guajardo
Voces: Alberto Román, Adrián Campillay, Bruno Bustamante Torino (Frase final: José Campus)
Producido en San Juan, Argentina.
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WEEK END (poema de Ramón Rubina Guajardo / Chile)

Los lunes me salen escamas.
Los martes ladro bajo la luna.
Este miércoles me eché hormigas en los ojos.
Salgo con un paraguas negro los jueves.
Orino en una botella y reparto pescados los viernes.
Hoy es sábado y me corté la oreja para sacarla a pasear con una pita.
Dicen que es domingo: Yo sólo veo paredes blancas y,
En el techo, un hombre con enormes alas que gotea
Sangre sobre mi cabeza.

martes, 13 de marzo de 2012

MARCOS CASTRO el encanto de los vencidos



"El encanto de los vencidos", primer libro de Marcos Castro. Narrativa sanjuanina publicada por la editorial Poderosa Lectura. Ya está en la calle a 15$. También se puede conseguir al mail o facebook por mensaje privado (entrega a domicilio sin cargo) poderosalectura@gmail.com.

Poderosa Lectura es un emprendimiento autogestivo de fabricación de libros. Las tapas están hechas con cartón reutilizado, en su mayoría de cajas de vino y otras bebidas espirituosas. La encuadernación es toda artesanal. La impresión, a cargo de Kato Hz.

Agradecimientos de los editores (Darío Flores y Sebastián Lampasone) al autor por su confianza y sus textos, a Ponja Roca por su arte de tapa y a los pibes de Vitys Vinos por las cajas. Y a todos los que nos aguantan: familia y amigos.

Pronto más libros...

miércoles, 29 de febrero de 2012

HECTOR URRUSPURU pequeña selección

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(Autorretrato) 

el no dueño de sí mismo
deambula pobre
desnudo
y no hay luna

en las calles del barrio cubista
el que nunca fue dado a nacer llora
por las heridas que no se ha infringido aún
(ah vientres de samurais amados!)
el alma se le torna alcohol de arroz

y ninguna lectura profana lo rescata
y ningún tren sagrado lo lleva a alguna parte
ya no viaja ya no ríe
ya no prende la lámpara marrón

deja (ya su mente en blanco)
que la humana miseria existente
lo doblegue lo curve
lo separe de su signo en el zodíaco

la náusea y su débil pie izquierdo
lo obligan a dormir en un hueco ocre
sobre finales del siglo

está
ahora a la hora dos
húmedo y con fiebre
en la tierra de las pesadillas
allí donde todo es color beige

grita
dormido
las noticias más amarillas
alarido mal vocalizado tiene
vuela espantada un ave nocturna

secuestrado permanece
por los shamanes de la noche
y nunca hay quien lo despierte

piadosamente lo despierte
(la voz de la madre perdida...)
nadie que lo libere le diga:
“hijo... ya está bien ya pasó...”

con los ojos rojos en un sol rojo
mucho más cansado se levanta
siempre!
siempre ha sido peor dormir!

un paño frío se merece su frente

...no lo acunó la luna llena
al vagabundo de las letras
la muerte...
se lo estuvo cojiendo toda la noche.


----------------------------------------------------
la mujer que camina por el prado y va
comiendo lo salvaje que encuentra, y levita

el hombre desnudo que atraviesa la ciudad
y toca, por cábala, todas las vidrieras

el caballo gris de un sueño de príncipes
que lleva una cicatriz de jabalí, en su vientre

... con estas tres imágenes te toco timbre
y vos, las acomodás celestes, sobre la mesa

y les das un órden, y armás, el rompecabezas
de un Mayo mágico, un Mayo indecente

y ahora, se lee en el collage que el poema
no es mío, ni fué nuestro, es... la lluvia final

que lo está diciendo, con tus manos sobre
mis piernas, y con mis ojos, sobre tus lentes.
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...en mi agenda
llevo poemas de Pasolini
que he bajado de Internet
y hojas en blanco / muchas
pienso en mi soledad como una hojarasca

en mi agenda este año
no he escrito tu nombre
y ya comenzé a olvidar tu teléfono
la forma núbil de tu risa

si mi agenda fuera un aeroplano (sueño)
si la viera irse
oscura / ave de muertes /
si no fuera la sombra que es

... “Pasolini murió asesinado”
dice el prólogo en una parte
voy detrás de mi agenda
por la Avda. Corrientes

ahora bebo un café...
factor rh / alergias /
medicamentos contraindicados /
en caso de emergencia comunicar a:...

... sin azucar,
la luz de neón asesta
una puñalada teatral a los solitarios /
miércoles / wednesday / quarta ...

cada vez que se abre la puerta
tu fantasma
vuelve a caminar entre las mesas

“... mozo, un anís...”

anoto en mi agenda:
“pongo una ficha en la rockola,
Vos, bailabas muy bien” /
un largo aullido humedece
la palma de mis manos

dibujo soles eclipsados
los mismos árboles sin hojas sin raíz
escribo y tacho tu nombre diez veces /
diez veces

husos horarios mundiales /
Islamabad GMT + 5 h. 30 m.
unidades de medición /
“tengo el alma sin feriados” anoto

y ya he leído “Cenizas de Gramsci”
sus 6 cantos / 6 veces
y ahora me voy /
la agenda es un péndulo en la mano

un reloj sin fin.



El corazón que conociste
I
El corazón que conociste
estaba hecho de arpillera beige.
Olía a menta. A romero recién cortado
y lo habitaban, aves migratorias
de onix

como retazos, de barrios de un oeste fabril;
silbatos de trenes eléctricos a lo lejos
te lo recordaban... a lo lejos...

cuando te enamorabas y te gustaba,
(morocha de lecturas como liturgias)
poner, tu oído derecho sobre él...

...Jugar, a imaginártelo cruzando
arroyos de miel de arrope en Tilcara,
entrando,
lento y azul de tan púrpura
en una catedral de cuento alemán
entrando,
de tu mano de aguanieve, lento,
lento en su ritmo cadente,
constante, ralentado y vitreaux.

Beber, vino cerca de él. Seguir así:
"amándolo", despacio, en rojo y en rubí
y nombrarlo, en un beso
de pendiente olvidado,
comertelo todo, todo.
Amor tribal.

II
Pero...
el corazón que conociste
que cayó como asustado
por un rayo gris,
ave en un puño...
que se echó para atrás;
alas replegadas en niebla de días
que se escondió
en el almanaque de tus miedos.

Que no permitió que vieras
bebieras,
sus lágrimas de frío.
Sus campos con cruces.
Sus árboles de alambre y sin hojas
en atardeceres de acero,
en Saenz Peña.

Y que se puso de pronto
blanco y negro.
Negro, como tu pelo.
Blanco, como tu desnudez...
Oh! Aro de fuego! Olvidado.
Al atardecer...

Y que no quiso entonces
que lo escuches: nunca más...

Nunca más, su pequeñito tam tam tribal.
Eólico. Puro como un caliz.
Corazón en madera de grenadilla roja.
Su latir fantasma.

Y ese corazón,
hecho de pobrezas y de arrobamientos
ante el estío todo - siempre -
de los sentidos heridos,
se dió
en silencio y en sombras, al olvido...

Al exilio de las cosas.
Destierro de lágrimas de azucar negra.
Amarga.

Ensueño simple hecho de adioses,
en andenes de trenes eléctricos.
De aguas de arrope de miel,
invisibles...
De Tilcaras y de catedrales...

Y ya no está contigo (ese corazón)
morochita de lecturas intensas.
Que ni entre líneas lo lees, ni lo leerás.
¿Ves?
No está.

Ni en este escrito de arpilleras.
Ni de santos griales de grenadilla.
Ni de aves migratorias en piedra negra.

Ni aquí.
En su línea curva. Cursiva.
Final.


El Hombre Mediático
(escrito a fines de los 90...)
Quisiera que tu poema me llegara desde lejos,
desde los campos.
Voceado por la gente.
En charlas de camioneros al costado de la ruta.

No quisiera jamás verte editado.
Ni que se molestaran por tus escritos en las radios.

Que tu poema tuviera el olor del lugar
donde fuera comentado.
Y que se leyera entre líneas que creciste
a base de aguas sanas, y de hogazas de pan,
(como hogazas de Dalí), levadas
entre trinos de pájaros.

Pero que ni se piense que tu poesía
fuera por ello banal, simple, cotidiana.
Que quedara en claro
cuan convocante de los humildes del nuevo orden
restableciente de los enfermos terminales
inspiradora de los suicidas
fuera.

Y la manera de arengar, disponer, reagrupar.
De fuegos de revolución y con esencias necesarias,
y repentina, como el beso liberador de la tormenta
en espacios abiertos.
Con el poder para derrocar a los corruptos
y al hombre mediático y sin juicios previos
sus fusilamientos.

No.

Que no se masturbara tu poesía.
No hiciera zapping.
No comprara histérica los nuevos mouse.
Nuevas release del software,
como nuevos liftings en Brasil.
Información. Más información!
Información como drogas duras.
Duro hardware duras retinas enfermas.
Piel blanca pegada a la pantalla.
Sonrisas de brillo irreal,
como muerte auto-asistida en la madrugada.

Titulares gritados.
Información. ¡Más información!
Como sexo pagado. Como coima.
Como fraude, estafa, mentiras. ¡Imágenes! 

¡Imágenes!

Veloz hombre mediático...
Corazón de Movicóm.

Un poema tangible.
En el viento.
Que toda mi alma cansada
y lo que resta de mis dedos con sabor a dólar
esperan.

Un poema no editado.
Que llega entre murmullos.

Como lluvia que se vuelve río.
Desde lejos.
Desde los campos...

...



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